- La muestra reúne obras elaboradas por estudiantado de Ciencias de la Comunicación
- Las propuestas gráficas interpelan con una experiencia académica colombiana y abordan asuntos colectivos contemporáneos
Antes de aprender a diseñar un cartel, hace falta aprender a mirar; observar aquello que suele pasar inadvertido, cuestionar las narrativas dominantes y reconocer los problemas que la vida cotidiana termina por normalizar. Este fue el punto de partida de un ejercicio educativo que trascendió el aula para establecer un vínculo con la sociedad.
Esa experiencia dio origen a Cartografías del silencio: Prohibido olvidar, exposición inaugurada en la Galería B1 de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La exposición reúne creaciones de integrantes de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, elaboradas como resultado del Seminario de Comunicación, Diseño y Tecnologías de la Información, junto con una selección de piezas de la agrupación colombiana La Parresía, de Medellín.
El seminario permitió que los estudiantes transformaran el análisis de su entorno en planteamientos gráficos capaces de generar pensamiento crítico. A partir del estudio de distintos recursos comunicativos, cada autor llevó al cartel inquietudes personales y colectivas relacionadas con los conflictos públicos de su tiempo.
El profesor investigador Jesús Octavio Elizondo Martínez, responsable de la Unidad de Enseñanza-Aprendizaje, explicó en entrevista que el intercambio con la Institución Universitaria Digital de Antioquia enriqueció la propuesta del grupo y motivó la construcción de proyectos centrados en cuestiones que atraviesan el contexto mexicano.
“El alumnado puso sobre la mesa temas sensibles para su generación, como la violencia, las desapariciones y un Mundial convertido en un negocio lejano a su realidad”, agregó el doctor Elizondo Martínez.
Para el académico, la obra gráfica conserva una capacidad única para establecer un diálogo directo con la sociedad. “Es una herramienta muy potente para generaciones que buscan expresar sus ideas. Aunque hoy está en la universidad, se pensó para dialogar con la ciudadanía desde la calle”.
Las creaciones abordan distintos asuntos contemporáneos. Nos faltan miles recurre a fichas de búsqueda para dimensionar la crisis de personas desaparecidas en México; Ayotzinapa: ¡Complétalo! retoma la exigencia de verdad y justicia para los 43 estudiantes desaparecidos, mientras otras composiciones cuestionan la censura, las expresiones violentas y los intereses económicos que suelen permanecer ocultos detrás de grandes acontecimientos deportivos.
Para Nicole Arévalo, integrante, el proyecto permitió convertir conversaciones compartidas en imágenes que interpelan al público.
“Queríamos abordar la justa deportiva, también las desapariciones y cómo muchas veces esas problemáticas quedan relegadas. Nos impactó ver cómo incluso las madres buscadoras eran invisibilizadas mientras toda la atención estaba puesta en el futbol”.
Desde su experiencia, el lenguaje visual posee una fuerza difícil de ignorar, pues sintetiza mensajes complejos en elementos gráficos que permanecen en la memoria. Consideró que herramientas como la inteligencia artificial pueden ampliar las posibilidades creativas sin sustituir el proceso de análisis que da origen a cada propuesta.
La iniciativa ortaleció la colaboración formativa entre la Unidad Cuajimalpa y la Institución Universitaria Digital de Antioquia, con la participación de la profesora Tatiana Andrea Gómez Henao.
Durante la inauguración se reconoció el trabajo de la profesora doctora Zolia Román Espinal, así como el respaldo de la Coordinación de Cultura de la sede, encabezada por la doctora Dayanira García Toledo, y de la licenciada Gabriela Ham Martínez, jefa de Sección de Actividades Culturales.
De esta manera, Cartografías del silencio: Prohibido olvidar demuestra que la formación de educación superior puede traducirse en propuestas visuales capaces de despertar preguntas, preservar testimonios e incentivar la participación de la sociedad.


