Spumante Rosé convierte la escena en un territorio de libertad

Cultura
  • La cantautora ofreció un espectáculo interdisciplinario que dialogó con la comunidad universitaria con pop electrónico, teatralidad y recursos visuales

Las luces se atenuaron y el escenario del Centro Cultural y Académico (CCA) Teatro Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) cobró vida entre imágenes, cambios de vestuario y atmósferas sonoras que acompañaron cada interpretación.

Más que un concierto, Spumante Rosé se desplegó como un recorrido escénico en el que la voz de Sabina Odone convivió con proyecciones, recursos teatrales y una narrativa que invitó a los asistentes a reflexionar sobre la libertad, el deseo y las múltiples formas de expresar la identidad.

Cantautora, actriz, compositora y productora, Odone presentó una producción inspirada en el French pop, el italo disco y la electrónica, que reúne composiciones de carácter onírico y sensorial. A partir de esa combinación, construye un universo donde el sonido dialoga con la imagen y el movimiento para ampliar el sentido de las piezas.

“Cada canción es un personaje”, explicó en entrevista al describir una puesta en escena en la que la iluminación, las proyecciones, el vestuario y la expresión corporal otorgan una identidad distinta a los temas. El montaje articuló esos elementos sin desplazar el protagonismo de la composición musical.

Actuar en un recinto cultural de la UAM significó una experiencia relevante para la artista. Además de compartir su trabajo con nuevos públicos, consideró que espacios como el CCA Teatro Casa de la Paz abren sus foros a proyectos independientes, que encuentran en los espacios universitarios oportunidades para intercambiar perspectivas y acercarse a audiencias diversas.

“Me hace creer que la música y el arte independientes pueden tener cabida”, afirmó. Haber sido seleccionada para actuar en este lugar fortaleció su convicción de dar continuidad a una propuesta construida desde la autonomía y la exploración de otras rutas creativas.

La artista reflexionó sobre el vínculo entre el lenguaje sonoro y los elementos escénicos. Aunque una composición puede sostenerse por sí misma, señaló que el montaje enriquece sus alcances cuando incorpora iluminación, materiales audiovisuales o actuación, pues estos recursos aportan matices y fortalecen la relación con la audiencia.

Estas creaciones pueden interpelar al alumnado de comunicación, diseño, artes y humanidades. La convivencia entre sonido, proyecciones, interpretación y narrativa muestra que diversas expresiones pueden complementarse para despertar preguntas y estimular la imaginación y diversificar las maneras de acercarse a la cultura contemporánea.

Antes de despedirse, la compositora dirigió un mensaje al alumnado de la UAM. “No dejen de soñar, no dejen de crear, no dejen de escuchar esa pulsión desde el fondo del corazón”.

Sus palabras resumieron el espíritu de Spumante Rosé: entender la libertad como punto de partida para explorar otras maneras de mirar el mundo y hacer de la escena un punto de encuentro.