La IA redefine la planificación de viajes sin reemplazar la experiencia humana

Cultura
  • La inteligencia artificial modifica la industria turística mediante herramientas capaces de diseñar itinerarios personalizados

La Inteligencia Artificial (IA) comienza a modificar la manera en que los individuos piensan y viven sus experiencias. Más allá de sugerir destinos o rutas, estas herramientas apuntan a reorganizar esta práctica a través de procesos cada vez más personalizados, inmediatos y automatizados.

En el contexto del conversatorio El turista tiene alma, el algoritmo no, realizado en la Casa Rafael Galván de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Mireya Nieto, fundadora del asistente de viajes Hey Priya, expuso cómo estos sistemas están reconfigurando la industria sin desplazar su componente esencial, la vivencia particular.

Con más de 15 años de trayectoria en hotelería, agencias y consultoría, la especialista explicó que el impacto de los recursos se concentra en la logística, la organización y la adaptación de servicios a cada usuario. “Estos procedimientos son el motor que está transformando la experiencia de viajar, pero el corazón del recorrido sigue siendo la conexión humana”, señaló.

La industria ha dependido de múltiples espacios para reservar vuelos, hospedaje y recorridos. Frente a ello, alternativas como la que encabeza Nieto buscan integrar tales métodos en una sola interfaz capaz de diseñar itinerarios completos a partir de variables como presupuesto, intereses o tipo de acompañantes.

Este nivel de perfilamiento, que en el pasado implicaba tiempo y conocimiento especializado, hoy se produce de modo casi inmediato. Para la emprendedora, esto no solo facilita la planificación, sino que abre nuevas posibilidades de descubrimiento. “Los algoritmos pueden ayudarte a encontrar  o actividades que no habías considerado”, reveló.

Sin embargo, el uso extendido de estos elementos plantea interrogantes. Redes sociales y ofertas digitales ya influyen en las decisiones de millones de personas, orientando la atención hacia ciertos puntos. De acuerdo con Nieto, alrededor de 75 por ciento de los usuarios recurre a Instagram para planear sus salidas, lo que evidencia una tendencia hacia el consumo mediado por contenido.

Con este panorama, el reto no es solo técnico, sino cultural. La capacidad de dirigir flujos puede reforzar dinámicas de concentración en destinos específicos o, por el contrario, diversificar la oferta. “También se puede volver un gran motor de difusión para regiones menos conocidas”, apuntó.

En este tenor, la responsabilidad recae tanto en desarrolladores como en instituciones y actores del sector. El uso estratégico de estos equipos podría contribuir a distribuir mejor la afluencia de visitantes y resaltar la singularidad de cada lugar.

A futuro, la desarrolladora prevé un ámbito más exigente y profesional. La integración entre empresas, organismos y servicios permitirá ofrecer propuestas cada vez más específicas, donde la diferenciación será clave. Guías, recintos y sitios deberán encontrar nuevas formas de destacar en un ambiente muy competitivo.

Ante estos avances, la entrevistada insistió en que las plataformas no sustituyen el sentido profundo de descubrir lugares de interés, sino más bien, funcionan como un medio para potenciarlo. Desde su perspectiva, comprender esa motivación resulta esencial para aprovechar estas soluciones sin perder la dimensión propia.

En un escenario donde los entornos digitales ganan terreno, el desafío consiste en equilibrar eficiencia y significado. La IA puede optimizar trayectos y sugerir opciones, pero la vivencia final, con sus imprevistos, hallazgos y memorias, sigue dependiendo de quien la experimenta.