Vaya Tacubaya rinde homenaje al museógrafo Miguel Enríquez Troncoso

Cultura
  • El encuentro reunió a colegas y amigos para reconocer su aportación a la museografía, la conservación del patrimonio y la vida cultural del tradicional barrio de Tacubaya

El Centro Cultural Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana, abrió sus puertas a una nueva edición de la tertulia del Colectivo Vaya Tacubaya, dedicada a la memoria del arquitecto y museógrafo Miguel Enríquez Troncoso, egresado de la Escuela Nacional de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y reconocido por su contribución al estudio del patrimonio histórico de la Ciudad de México.

A lo largo de la velada, Víctor Manuel Polanco Flores, portavoz y fundador de Vaya Tacubaya y el arquitecto Raúl Hernández, compartieron reflexiones sobre el vínculo personal y profesional que tuvieron con el homenajeado.

El encuentro empezó con un breve recorrido por la trayectoria del museógrafo Enríquez Troncoso. Ahí se abordó su incorporación al Museo Nacional de la Revolución, donde participó en el desarrollo de la museografía del recinto. Durante esta etapa, intervino en iniciativas con presupuestos limitados, resueltos mediante el ingenio y el profesionalismo aplicados en cada propuesta.

Después, se dio lectura a una semblanza escrita por el propio Enríquez sobre su recorrido profesional. En ella se destacó su labor como encargado del Taller de Dibujo y Proyectos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, así como su intervención en trabajos interdisciplinarios junto a historiadores, antropólogos, arquitectos, museógrafos, diseñadores gráficos, fotógrafos y artesanos. Esta experiencia le permitió adquirir y perfeccionar diversas técnicas aplicadas al ámbito museográfico.

El arquitecto formó parte de instituciones como el Museo Universum de la UNAM, el Instituto Guerrerense de la Cultura, Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, Instituto Politécnico Nacional, Cineteca Nacional, Secretaría de Seguridad Pública, Museo del Templo Mayor, Centro Cultural Tijuana, Museos regionales de Michoacán, Sonora, Hidalgo, Guadalajara, Puebla, Tlaxcala, Guerrero, Oaxaca y Estado de México.

También fue parte del Museo Nacional de Kuwait, en el stand de México en la Feria Mundial de Energía, Además, desempeñó funciones con Fernando Gamboa, Miguel Ángel Fernández, Pedro Ramírez Vázquez y Lourdes Monguez.

Como cierre, quedó registrada una anécdota sobre uno de los rescates patrimoniales más significativos vinculados al Ángel de la Independencia. En 1957, un sismo provocó la caída del monumento y la cabeza de la escultura fue la parte que sufrió los mayores daños. En la restauración se elaboró una nueva para sustituir la original.

La cabeza dañada permaneció olvidada por años, hasta que fue encontrada en una bodega que estaba siendo desalojada para darle un nuevo uso. Entre los objetos destinados al desecho se encontraba esa pieza histórica. Gracias a una gestión oportuna, fue rescatada y preservada, lo que permitió su traslado a la entrada del Archivo Histórico de la Ciudad de México, donde permanece resguardada hasta la actualidad.

En entrevista, Polanco Flores comentó que Miguel Enríquez fue vecino del barrio y seguidor de las redes sociales del grupo, lo que dio pie a hacer sugerencias sobre las actividades, al final se reunieron para conocerse.

De esa manera comenzó su colaboración en el Colectivo, se convirtió en promotor cultural al aportar y apoyar la dinámica de rescatar la historia de esa zona tradicional de la ciudad. Entre otras cosas, realizó propuestas para los eventos, presentaciones o conferencias y sugirió intervenciones musicales en las tertulias. “Se le recuerda así, por sus intervenciones con las que dejó huella en todo lo que hizo”.

El evento concluyó con música en vivo de los 60, amenizado por el grupo D´Cangrejos interpretando algunas de las canciones favoritas del homenajeado.