• Carlos Sobrino advierte que la protección de la biodiversidad marina en alta mar es urgente para México. “Proteger los océanos es proteger el alma misma de México y del mundo”.
• “Nuestras comunidades costeras dependen del equilibrio marino; no podemos seguir postergando este compromiso”.
A nombre del Grupo Parlamentario del PRI, el senador Carlos Sobrino Argáez respaldó la ratificación del Acuerdo sobre la Conservación y Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina en Zonas Fuera de la Jurisdicción Nacional, adoptado por la ONU en 2023.
Advirtió que esta ratificación no es una formalidad diplomática, sino una urgencia ambiental y una obligación moral. “Desde la Península de Yucatán alzamos la voz con responsabilidad, convicción y un profundo compromiso con el presente y el futuro de nuestros mares”, dijo el legislador priista desde la tribuna senatorial en el marco del periodo extraordinario.
“Proteger los océanos es proteger el alma misma de México y del mundo”, sostuvo el senador priista, tras subrayar que la salud de los arrecifes, las corrientes migratorias de especies, la pesca responsable, el turismo sustentable e incluso la seguridad alimentaria regional dependen del equilibrio marino. “Aunque esas aguas no nos pertenezcan por jurisdicción, sí nos pertenecen por destino. Como herederos de un legado marítimo, debemos actuar como guardianes responsables de este invaluable patrimonio”.
Recordó que las aguas internacionales abarcan dos terceras partes de la superficie oceánica del planeta y, hasta ahora, carecen de reglas claras para su aprovechamiento. “Zonas donde no hay límites definidos para su explotación, pero sí una creciente presión de intereses económicos, muchos de ellos incompatibles con la sostenibilidad ambiental y con la justicia social”.
“México no puede –ni debe– quedar al margen de un pacto que representa un hito histórico en la protección de los océanos. No podemos permitirnos ignorar nuestra responsabilidad ante el mundo y ante las generaciones venideras”, enfatizó.
Sobrino Argáez explicó que el acuerdo establece reglas multilaterales claras en torno a cuatro ejes: el acceso a recursos genéticos marinos con distribución equitativa de beneficios; la creación de áreas marinas protegidas para preservar al menos el 30% del océano hacia 2030; la obligación de realizar evaluaciones de impacto ambiental antes de cualquier actividad que pueda dañar los ecosistemas; y la promoción de la transferencia tecnológica y creación de capacidades científicas en países en desarrollo. “Un pacto para que la riqueza del mar beneficie a todos, no solo a unos pocos”, dijo.
“Nuestras comunidades costeras dependen del equilibrio marino. No podemos seguir postergando este compromiso”, insistió.
Finalmente, el senador priista aseguró que su bancada no permitirá que este compromiso internacional quede sin consecuencias. “Seremos vigilantes para que este acuerdo no quede en letra muerta, sino que se traduzca en acciones reales, con la participación de nuestras universidades, nuestras instituciones científicas y nuestras comunidades pesqueras”.

