- Carolina Viggiano y Cristina Ruiz cuestionaron el endeudamiento de hasta 1.7 billones de pesos y la diferencia de 130 mil millones entre los montos establecidos en la Ley de Ingresos
- Advirtieron que la deuda pública pasó de 10 billones de pesos en 2018 a 21.7 billones, mientras las reformas fiscales podrían afectar la inversión, el empleo y los recursos para servicios públicos
Las senadoras Carolina Viggiano Austria y Cristina Ruiz Sandoval, del Partido Revolucionario Institucional, rechazaron los tres dictámenes del paquete fiscal 2027 ante el crecimiento de la deuda pública y las nuevas cargas fiscales para empresas y contribuyentes. Advirtieron que la propuesta federal incrementa las obligaciones financieras del país sin garantizar recursos suficientes para atender sus principales necesidades.
Durante la discusión, Viggiano Austria cuestionó que la Ley de Ingresos autorice un endeudamiento interno neto de hasta 1.7 billones de pesos, mientras que el costo financiero de la deuda previsto para 2027 asciende a cerca de 1.575 billones. Señaló que esta situación limitaría los recursos disponibles para atender otras prioridades nacionales. También advirtió que la deuda pública podría alcanzar el 55 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), en un contexto de crecimiento económico limitado.
Por su parte, Cristina Ruiz Sandoval cuestionó los resultados de la política de austeridad del expresidente Andrés Manuel López Obrador y exigió explicaciones sobre el destino de los recursos que, según recordó, se anunciaron como ahorros durante su administración. También reclamó claridad sobre las presuntas irregularidades en el caso Segalmex y sostuvo que el Gobierno federal debe rendir cuentas antes de solicitar más préstamos. Advirtió que el endeudamiento compromete recursos futuros que podrían destinarse a hospitales, escuelas, carreteras, seguridad y agua potable.
Ambas senadoras alertaron sobre los posibles efectos de las modificaciones al Impuesto sobre la Renta, en particular las restricciones a determinadas deducciones empresariales y el tratamiento de las pérdidas fiscales. Advirtieron que estos cambios podrían afectar la liquidez de las empresas, frenar inversiones y poner en riesgo empleos formales. También cuestionaron los incrementos en derechos para visitantes extranjeros y otros servicios, ante sus posibles repercusiones en el turismo y las actividades productivas.
Viggiano Austria criticó que la propuesta permita condonar el 100 por ciento de multas, recargos y gastos de cobranza a contribuyentes con adeudos fiscales, sin establecer un límite de ingresos para acceder al beneficio. Cuestionó que, mientras se amplían estas facilidades, se impongan nuevas restricciones a las empresas que cumplen con sus obligaciones tributarias.
Las priistas exigieron transparencia en el uso de los recursos públicos, claridad en las estimaciones de endeudamiento y una política fiscal que no afecte a quienes producen y generan empleos. Por ello, el Grupo Parlamentario del PRI anunció su voto en contra de los tres dictámenes y presentó reservas para modificar las disposiciones cuestionadas. “La deuda la autoriza Morena, pero la va a pagar México”, advirtió Ruiz Sandoval.



