- Para hablar del poemario, que se dará a conocer el 22 de julio, a las 19:00 horas, en la Cafebrería El Péndulo de Polanco, estarán presentes: la coreógrafa y directora del Centro de Producción de Danza Contemporánea (Ceprodac) Cecilia Lugo, el escritor Mauricio Carrera, el poeta José Falconi, la autora y el editor Marcos Daniel Aguilar como moderador
Patricia Camacho Quintos es una reconocida poeta e investigadora, que hizo de la danza su campo de trabajo y estudio, Bronce líquido (publicado por Ediciones del Lirio) es su más reciente poemario, el cual se presentará el miércoles 22 de julio, a las 19:00 horas, en la Cafebrería El Péndulo de Polanco.
En la presentación participarán: la coreógrafa y directora del Ceprodac Cecilia Lugo, el escritor Mauricio Carrera, el poeta José Falconi, la autora y el editor Marcos Daniel Aguilar como moderador.
Como un “ejercicio de creación poética”, Camacho Quintos define su libro y explica: “Después de Visiones y momentos (poemario publicado en 2025), que fue un libro muy duro para mí, pues en él hablé sobre mi esquizofrenia, me puse como reto escribir sobre el amor”.
Bronce líquido es el resultado del trabajo que realiza desde hace tres años, bajo la asesoría del poeta José Falconi. Camacho Quintos partió de una premisa para escribir los poemas de amor: “Cuando ya no es un tú y yo, sino un nosotros, es una fusión. Ya no es cobre y estaño, es bronce”.
Camacho agrega: “El bronce lo visualicé escurriéndome entre los senos, como una gota líquida, que se derramaba. Y después, reflexionando, pensé que en esa parte del cuerpo es donde se ubica el timo (órgano clave del sistema inmunitario), que es donde antiguamente se consideraba que surgían las emociones. De ahí, de lo más profundo de las emociones, surge este libro”.
La escritora afirma que es un libro sobre el amor en la tercera edad, donde ya no se cuece uno, como dice Mauricio Carrera en el prólogo, al primer beso: “Ya uno viene del dolor, de cosas buenas y malas, de una experiencia de vida. Asumes que el amor es como un líquido que corre y toma su propia forma. No es un amor perfecto. Es el amor, como dice uno de los poemas, de un par de viejitos/rebeldes/piantaos/amigos hasta la eternidad/amantes/acércate/dame un beso”.
Y el amor se expresa de maneras diferentes en la tercera edad, pero no quiere decir que esté ausente ni que no necesitemos de él. Es un motor importante. Es un amor que sabe lo que quiere, porque el tiempo acomoda los anhelos y los quebrantos. Es un libro que va a mí más profunda verdad de cómo vivo el amor actualmente.
Para la escritora, Bronce líquido es un libro que cuestiona mitos, por ejemplo, “esa concepción de que la vejez es como una cosa que se arrumba o estorba. No somos una carga. Somos la experiencia acumulada en nuestras familias, en nuestros círculos de amistades, en nuestros lugares de trabajo, en la creación. Y somos seres vivos”.
“Mi madre va a cumplir 88 años y está más viva que nada. Para mí es una lección y un ejemplo. Verla a ella y decir que a pesar de todas mis limitaciones de movilidad, estoy viva. Y soy capaz de amar. Y hoy me permito ser amada. Porque a veces uno pone un dique para que no me lastimen en el futuro, que no me amen en el presente. Y pues no. ¿Cómo sabes que te van a lastimar? Tú ábrete y vive”.
Bronce líquido también busca romper los estereotipos: “El amor no es lo mismo que sexualidad. Y la sexualidad no es lo mismo que la genitalidad. Y las personas de la tercera edad podemos vivir el amor y la sexualidad. Buscamos nuestros caminos y rutas para sentirnos plenos. Porque finalmente esa sería la condición central del amor: lograr la plenitud. Y ayudarle al otro a sentirse pleno también. En la podredumbre en la que se encuentra la humanidad actualmente, yo podría decir que estar enamorado es un acto revolucionario”.
Es un proceso que implica “reconocerte vulnerable y aceptarte vulnerable y abrirte con esa vulnerabilidad y dejarte abrazar. Es un trabajo que me lo permitió la poesía. ¿Por qué es un trabajo? Porque te tienes que deconstruir y después reconstruir nuevamente. Tienes que aprender a mirarte con otros ojos, no con los que te ve todo mundo o no con los que te has mostrado a la sociedad para ser aceptada, sino volver a construirte de tus cenizas, Y cuando tú te reconstruyes, aprendes otra manera de estar en el mundo”.
Patricia Camacho es narradora y poeta, licenciada en Sociología por la UNAM. Maestra y doctora en Creación Literaria, investigadora de 1991 a 2023 en el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza José Limón, del INBAL. Ha sido colaboradora de los diarios El Universal, Excélsior, La Jornada y UnomasUno. Tiene publicados alrededor de una veintena de libros de poesía e investigación.


