- El Congreso de la CDMX aprobó una propuesta para que se tome en cuenta esa recomendación en la actualización de normas aplicables a las edificaciones
A petición del Congreso de la Ciudad de México, la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE) tendría que analizar y contemplar que se incluya un diseño universal con perspectiva de género en la construcción de sanitarios y servicios de higiene en los espacios públicos de la capital del país.
Ello luego de que, el pasado 5 de agosto, la Comisión Permanente aprobó un Punto de Acuerdo del diputado Pablo Trejo Pérez, para que esa dependencia capitalina tome en cuenta dicha recomendación en los estudios técnicos e investigaciones de ingeniería que se utilizan para la actualización de las normas aplicables a las construcciones.
Al exponer su propuesta, el legislador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) argumentó que durante décadas, bajo el “falso velo de la neutralidad técnica”,
ha sido invisibilizado el acceso equitativo, con perspectiva de género, a los servicios sanitarios.
En ese contexto, dio a conocer que en la capital habitan más de 4.8 millones de mujeres, lo que representa cerca del 52 por ciento de la población total y una proporción casi 10 por ciento mayor que la masculina.
“Sin embargo, cuando las mujeres transitan por la ciudad y acuden a centros culturales, estadios o plazas públicas se enfrentan de manera reiterada a la misma realidad: filas interminables y tiempos de espera desproporcionados fuera de las instalaciones sanitarias”, puntualizó.
Asimismo, explicó que “habitar la ciudad” no es un acto neutro, ya que las calles, el transporte y los edificios públicos han sido diseñados históricamente tomando como parámetro a un usuario estándar masculino.
“Esta premisa ha provocado que la infraestructura urbana reproduzca y profundice desigualdades estructurales cotidianas, siendo la escasez y el diseño inadecuado de los sanitarios públicos una de sus manifestaciones más evidentes”, afirmó el representante popular.
Trejo Pérez expuso que el mismo número de sanitarios para hombres y mujeres no es una casualidad arquitectónica, sino resultado de un modelo que equipara erróneamente la cantidad de éstos bajo un criterio simétrico, sin tomar en cuenta las diferencias anatómicas, biológicas y sociales.
“Las mujeres requieren mayor tiempo en un sanitario debido a factores biológicos, como la gestión menstrual, el embarazo, el uso exclusivo de cubículos cerrados y las características de vestimenta”, enfatizó el perredista.
Indicó que a ello se suma que las mujeres realizan labores de cuidado, por lo que frecuentemente acuden a los sanitarios acompañadas de niñas, niños, personas adultas mayores o con alguna discapacidad.
“Ignorar esas realidades vulnera el derecho a la salud y a la higiene, además de atentar contra la dignidad humana y limitar el ejercicio pleno del derecho a la ciudad. Cuando una persona no encuentra infraestructura básica, accesible y segura, su libertad de tránsito y su permanencia en el espacio público se ven gravemente coartadas”, manifestó.
Asimismo, comentó que ciudades como Nueva York o Vancouver ya superaron el criterio numérico tradicional y que leyes de equidad sanitarias conocidas internacionalmente como “potty parity” exigen proporciones de dos a uno, e incluso de tres a uno, en sanitarios para mujeres en inmuebles de alta afluencia.
“No estamos pidiendo ninguna concesión ni tratos preferenciales. Estamos exigiendo justicia espacial e igualdad sustantiva”, concluyó el legislador Pablo Trejo.


