• Pide políticas públicas en educación y cultura, con enfoque de derechos y construidos por los propios miembros de los pueblos
Ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Antonio Alejandro Fernández Marín, hablante de lengua náhuatl, inicio la serie de intervenciones de personas originarias de pueblos y comunidades indígenas para emitir un mensaje en su lengua originaria, como se acordó el pasado 25 de mayo.
La presidenta de la Mesa Directiva de la Permanente, senadora Laura Itzel Castillo Juárez (Morena) mencionó que la finalidad de este ejercicio es reconocer, visibilizar, fortalecer y promover la preservación, desarrollo y uso de las lenguas indígenas nacionales, así como garantizar los derechos lingüísticos y colectivos de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas del país.
El hablante pertenece a la comunidad y municipio de San José de Miahuatlán en el estado de Puebla; es doctor en Ciencias Físicas, docente, luchador social y defensor de la lenguas originarias e investigador.
Además, ha realizado varias estancias de investigación tanto en México como en el extranjero; ha emprendido investigación en distintas instituciones educativas como la Universidad Autónoma Metropolitana plantel Iztapalapa y en el Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México; como científico ha publicado varios trabajos de investigación en revistas; ha impartido talleres y conferencias en su lengua materna y español.
Fernández Marín dijo ser un hombre de convicciones y de lucha. “Lucho para que las utopías se vuelvan realidad. Me siento orgullo por tener una gran mujer como presidenta de México, y por eso creo que México es un gran país y que tiene todo para afrontar los retos y las amenazas del país vecino”.
Hizo mención que Miahuatlán se compone de dos vocablos: Miahuatal, espiga del maíz y, Tlán vocablo que significa lugar, por lo que, Miahuatlán significa que el pueblo se encuentra establecido entre las espigas del maíz. “Pueblo panadero por tradición, donde hoy día se conserva la tradición de hacer el pan de forma artesanal”.
Agregó que el náhuatl se haba en casi todos los pueblos del país, en las 32 entidades federativas. En Puebla, esta lengua en varios municipios aún la usan como medio de comunicación directa entre los pobladores, como es San José Miahuatlán, lo que les ayuda a mantener vivas las tradiciones de los Tetlalijke, los guardianes de la gran palabra y quienes fortalecer la comunidad y mantienen viva la lengua.
Por ello, pidió poner atención en las localidades que aún hablan las lenguas y recordó que la población indígena de México representa alrededor del 12 por ciento del total, con 68 lenguas indígenas nacionales. Además, solicitó al Estado mexicanos políticas públicas más concretas para la educación y la cultura, con enfoque de derechos y construidos por los propios miembros de los pueblos.
El hablante de lengua náhuatl se manifestó para que se haga costumbre el ejercicio pleno de la libre determinación, la autonomía territorial, la consulta previa e informada, y la protección del patrimonio cultural y recursos como el agua, la tierra y el hogar; que las escuelas sean realmente bilingües y cuenten con maestros originarios para que puedan transmitir su lengua y sus raíces.


