Las cifras de población adulta mayor van en aumento en nuestro país, lo que obliga a considerar las necesidades de un sector que requiere acciones específicas y que ejercen cada vez más presión presupuestal sobre la administración pública.
El envejecimiento no se limita a la fecha de un calendario, no se trata de una etapa pasiva, sino un proceso que debe transitarse con plenitud, autonomía y dignidad, pues es la consolidación de todo el conocimiento y la experiencia acumulada a lo largo de toda una vida.
De esta manera, la Diputada Federal, Mónica Sandoval dio inicio al foro denominado, “Más Allá de los Años”, en el que se abordaron las problemáticas asociadas a la edad adulta, la necesidad de cuidados, control médico, seguridad y principalmente, salud socioemocional, una realidad menospreciada por décadas.
La problemática es de alcance exponencial, al momento nuestro país registra más de 17 millones de personas mayores de 60 años, cifra que para 2050 ocupará poco más de la cuarta parte de la población total, ejerciendo una fuerte presión presupuestal y operativa para la administración pública.
Por otro lado, en México hay unos 2.5 millones de adultos mayores viven en hogares unipersonales, en condiciones de soledad involuntaria y aislamiento social que les colocan en situación de alto riesgo y los expone al deterioro constante de sus facultades físicas y mentales o de sus funciones biológicas.
Para atender la situación el gobierno instrumentó un programa de dispersión de recursos económicos directos que sólo actúan como placebo para solucionar las problemáticas de los adultos mayores, pues el apoyo recibido no cubre las necesidades básicas de ese sector.
“El verdadero bienestar requiere salud integral, seguridad social y, de manera urgente, un sistema de cuidados y atención psicosocial”, manifestó la congresista del PRI al referir que la depresión en adultos mayores se ha malentendido como una característica de esa etapa, cuando en realidad se trata de un problema de salud pública.
Los datos nos obligan a actuar: en México existen alrededor de 2.5 millones de hogares donde una persona adulta mayor vive completamente sola. La soledad no deseada y el aislamiento social no son simples estados de ánimo; son factores de riesgo directos que aceleran la fragilidad física, deterioran las funciones biológicas y abren la puerta a trastornos depresivos severos.
En ese sentido, la diputada Mónica Sandoval recordó su iniciativa de modificación a la Ley General de Salud, con la que se establece que las acciones del Estado en materia de salud mental contemplen de manera obligatoria la detección y atención de los efectos derivados de la soledad no deseada y del aislamiento social en las personas adultas mayores.
Descarga liga de video de ladiputada Mónica Sandoval:
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