- Participaron estudiantes de la ENDF, instituciones invitadas y la Danza de Tecuanis de San Mateo Texcalyacac, Estado de México
- El encuentro fortaleció el intercambio entre la formación académica y los saberes vinculados con las prácticas dancísticas tradicionales
La Escuela Nacional de Danza Folklórica (ENDF), adscrita a la Subdirección General de Educación e Investigación Artísticas (SGEIA) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, realizó el XLVIII Festival de Danzas Tradicionales “Marcelo Torreblanca”, el sábado 10 de octubre, en la Plaza Ángel Salas del Centro Cultural del Bosque.
La jornada reunió a estudiantes de la ENDF con integrantes de la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello, el CEDART Luis Spota y la Escuela de Bellas Artes de Ixtapaluca, además de la participación especial de la Danza de Tecuanis de San Mateo Texcalyacac, Estado de México.
El festival forma parte de los procesos académicos de la ENDF para el estudio de las tradiciones dancísticas de México. Su modelo articula la práctica de campo, el conocimiento compartido con las comunidades y el trabajo desarrollado posteriormente en el aula y el escenario.
A través de esta edición, estudiantes, docentes, instituciones educativas y agrupaciones participantes compartieron repertorios, experiencias y saberes vinculados con distintas prácticas, en un espacio que favorece el intercambio entre la formación profesional y los contextos comunitarios en los que estas expresiones continúan vigentes.
La actividad recupera la iniciativa del maestro Marcelo Torreblanca Espinosa, referente en la enseñanza y el estudio de esta disciplina, quien propuso conmemorar el 12 de octubre como Día de la Danza Mexicana. El festival que lleva su nombre ha dado continuidad a este encuentro entre generaciones, instituciones y comunidades.
Con esta edición XLVIII del festival, la ENDF reafirmó este espacio dedicado al estudio, práctica y difusión de las danzas tradicionales, así como al reconocimiento de los conocimientos y experiencias que intervienen en su transmisión y permanencia.



