La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) reitera su compromiso con la expansión del espacio democrático y cívico en todo el hemisferio como pilar central para la paz, la estabilidad y la prosperidad. En un momento en que las instituciones democráticas enfrentan crecientes presiones, la OEA subraya la necesidad de fortalecer la democracia y la gobernanza inclusiva, el respeto a las libertades fundamentales y las oportunidades de participación ciudadana, como condiciones esenciales para un hemisferio pacífico y próspero.
La Secretaría General recuerda que Cuba, Nicaragua y Venezuela forman parte de la comunidad interamericana. En ese contexto, reconoce con preocupación la necesidad de restaurar la democracia en estos países y de defender los principios interamericanos compartidos sobre democracia y derechos humanos. La OEA señala la necesidad de sistemas democráticos plenamente funcionales en estos países que faciliten la capacidad de los ciudadanos para expresar libremente su voluntad y participar de manera significativa en la vida pública, un objetivo consagrado en instrumentos jurídicos interamericanos fundamentales, incluyendo la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana.
La Secretaría General expresa además su preocupación respecto a la situación de los presos políticos en Cuba, Nicaragua y Venezuela. Como se indicó anteriormente, la Secretaría General entiende que la detención continuada de individuos por motivos políticos es incompatible con los principios y compromisos del sistema interamericano. En este hemisferio, no hay lugar para la persecución política ni el encarcelamiento por motivos de opinión o disidencia. En ese sentido, la Secretaría General de la OEA reitera su urgente llamado a la liberación incondicional de todos los detenidos por motivos políticos, de acuerdo con las obligaciones fundamentales de derechos humanos.
Además, la OEA reitera su disposición para poner sus buenos oficios a disposición de estos países en apoyo a la gobernanza democrática y al fortalecimiento institucional, a petición de sus Estados miembros. La Organización está preparada para acompañar procesos que contribuyan a la expansión del espacio democrático y cívico, y facilitar el diálogo y el consenso sobre el camino a seguir, la celebración de elecciones, la protección de los derechos humanos y la reconstrucción de la confianza en las instituciones públicas.
Finalmente, la Secretaría General enfatiza que las soluciones democráticas sostenibles deben liderarse a nivel nacional y estar basadas en la participación activa de actores nacionales, incluidos actores políticos, el sector privado, organizaciones de la sociedad civil y otros actores relevantes. La participación internacional debe estar orientada a apoyar los caminos a futuro acordados a nivel nacional. El progreso duradero depende de un diálogo nacional inclusivo y de un compromiso compartido con los principios democráticos dentro de cada país.


