- La nueva encuesta incorpora un cambio metodológico que coloca en el centro las experiencias de discriminación y permite identificar con mayor precisión a las personas y grupos que la viven.
- El 46% de las personas encuestadas reportó haber sido discriminada o menospreciada por al menos un motivo entre 2022 y 2026; las opiniones políticas, ser mujer y la apariencia se encuentran entre los principales motivos.
El Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) presentó los resultados de la Nueva Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México (EDIS-2026), una herramienta para conocer cómo se manifiesta la discriminación, identificar a las poblaciones que la viven y generar evidencia para el diseño y fortalecimiento de políticas públicas orientadas a prevenirla y eliminarla.
A diferencia de las ediciones anteriores, la EDIS-2026 introduce un cambio metodológico central al priorizar la identificación de las experiencias concretas de discriminación que viven las personas, así como los motivos, prácticas y ámbitos en los que ocurren. Asimismo, incorpora una caracterización sociodemográfica más robusta, que permite identificar con mayor precisión las desigualdades que enfrentan distintos grupos de población.
Estos cambios metodológicos permiten contar con información más precisa y detallada sobre la discriminación en la Ciudad de México. Debido a estas modificaciones, los resultados de esta edición no son directamente comparables con los de las encuestas realizadas en años anteriores, por lo que la EDIS-2026 establece una nueva base para el seguimiento y análisis del fenómeno en la ciudad.
Entre los principales hallazgos, la encuesta muestra que 46% de las personas señaló haber sido discriminada o menospreciada en los últimos cuatro años por al menos un motivo. Los cinco principales motivos reportados, correspondientes al periodo de 2022 a la fecha, son las opiniones políticas, con 22%; ser mujer, con 20%; la forma de vestir o arreglo personal, con 20%; el peso o la estatura, con 18%; y la clase social, con 16%.
La nueva metodología también permite profundizar en dimensiones de la discriminación que anteriormente no habían sido exploradas con el mismo nivel de detalle, entre ellas el tono de piel y la corporalidad.
Al respecto la presidenta del Consejo, Geraldina González de la Vega Hernández, destacó la percepción sobre los cuerpos, identidad y el aspecto de las personas incide en su ejercicio de derechos y en los prejuicios que ponen en acción la discriminación.
“En esta EDIS podemos ver cruces de corporalidades, cruces de tonalidades de piel en cuestiones como detenciones policíacas, perfilamiento racial, en tiendas de autoservicio, en tiendas departamentales, como un caso que estuvo muy viral recientemente. También podemos encontrar este tipo de impactos en el ámbito laboral o en los servicios en bares, en restaurantes, en centros nocturnos. Esto se sustenta además con el trabajo que hemos venido haciendo desde el Consejo”, refirió.
En el caso del tono de piel, este motivo se ubicó en el octavo lugar entre las causas de discriminación identificadas. Los resultados muestran una diferencia importante: 19% de las personas con tonos de piel más oscuros —A-E de la escala PEARL— reportaron haber experimentado discriminación por este motivo, frente a 8% de quienes tienen tonos de piel más claros —H-K—. Esto representa una diferencia de más del doble y evidencia la persistencia de patrones de desigualdad asociados al colorismo.
La encuesta también identifica diferencias relacionadas con la corporalidad. Las personas con corporalidades más delgadas reportan en menor medida experiencias de discriminación por peso o estatura que aquellas con corporalidades de mayor volumen. Esta diferencia es particularmente marcada entre las mujeres: 18% de quienes tienen corporalidades delgadas reportaron este tipo de discriminación, frente a 31% entre aquellas con corporalidades de mayor volumen, una diferencia de 13 puntos porcentuales. Entre los hombres, la diferencia es menor: 19% frente a 21%, respectivamente.
En cuanto a los espacios donde ocurren las experiencias de discriminación, la calle o el transporte público concentran el mayor porcentaje de menciones, con 12%. Le siguen los negocios, centros comerciales y establecimientos de autoservicio, así como las instancias de seguridad y procuración de justicia, con 9% cada uno. Por su parte, los servicios médicos y las oficinas de gobierno registran 8% de las menciones, respectivamente.
Al agrupar las experiencias ocurridas en negocios, centros comerciales o establecimientos de autoservicio (9%) y restaurantes o bares (6%), los establecimientos mercantiles concentran en conjunto 15% de las menciones, convirtiéndose en el ámbito con mayor incidencia. Este resultado refuerza la importancia de las acciones impulsadas por el COPRED para promover que los establecimientos mercantiles garanticen el derecho de todas las personas a recibir bienes y servicios en condiciones de igualdad y sin discriminación.
La EDIS-2026 también recupera información sobre las percepciones, prejuicios y estereotipos presentes entre la población de la ciudad. Entre los grupos hacia los que se identifican mayores niveles de rechazo se encuentran las personas con identidades de género u orientaciones sexuales no normativas, las personas que viven con VIH y las personas migrantes.
Uno de los hallazgos más relevantes en este ámbito muestra la relación entre la convivencia y la disminución de prejuicios. Por ejemplo, la incomodidad ante la posibilidad de tener como alcalde o alcaldesa a una persona trans disminuye de 19% entre quienes no tienen trato con personas trans a 6% entre quienes sí conviven con ellas. Este patrón se reproduce de manera consistente en los distintos grupos evaluados por la encuesta.
Estos resultados muestran la importancia de fortalecer las estrategias de sensibilización y prevención de la discriminación, así como de generar espacios de convivencia e interacción entre personas y grupos diversos. El contacto y conocimiento de otras realidades contribuyen a cuestionar prejuicios y estereotipos y pueden favorecer una mayor apertura y aceptación de la diversidad.
En conjunto, la EDIS-2026 contribuye a visibilizar las distintas problemáticas que enfrentan las personas y los grupos de atención prioritaria en el ejercicio de sus derechos, incluidas aquellas situaciones que pueden pasar desapercibidas o encontrarse normalizadas en la vida cotidiana.
La encuesta coloca nuevamente la discriminación en el centro de la conversación pública a partir de evidencia sobre su prevalencia, sus principales motivos, los espacios donde ocurre y las características de las personas que la experimentan. Con ello, ofrece insumos para que las instituciones públicas fortalezcan e incorporen de manera transversal acciones de prevención, atención y eliminación de la discriminación.
Para el COPRED, contar con información actualizada y especializada es indispensable para orientar las políticas públicas hacia las realidades concretas que viven las personas en la Ciudad de México. La EDIS-CDMX 2026 representa, en este sentido, una herramienta para identificar las desigualdades, reconocer las experiencias de discriminación y avanzar en la construcción de una ciudad donde todas las personas puedan ejercer sus derechos en condiciones de igualdad, dignidad y libertad de discriminación.
En la presentación de los resultados de la EDIS-2026 participaron Jorge Buendía Laredo y Javier Márquez Peña, socios fundadores de la Consultora Buendía y Márquez; además de Flor de María García Sánchez, coordinadora de políticas públicas y legislativas del COPRED, y Adriana Elisa Ortega Arriaga, subdirectora de investigación del Consejo.
Los resultados completos de la encuesta podrán consultarse en la siguiente dirección electrónica: https://www.copred.cdmx.gob.mx/edis-cdmx.


