Javier Divany Bárcenas
La Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular reformas a la Ley General de Salud, en materia de vapeadores, que prohíbe y castiga la comercialización, distribución y producción, no así, para quienes los consuman.
Solo se aceptó la propuesta de reserva del diputado Ricardo Monreal, que modifica el dictamen con proyecto de decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Salud.
Al exponer la reserva, Ricardo Monreal mencionó que fue visitado por los cabilderos de las tabacaleras que le insistieron mucho, pero “no me convencieron, por más alegatos u ofrecimientos no me convencieron y por eso sostengo con toda fuerza mis argumentos”.
Explicó que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2022 afirma y sostiene que hay 500 mil adolescentes y niños que van de los nueve a los 16 años están usando cigarrillos electrónicos.
“Este simple hecho debería mover conciencias para no permitir que se sigan vendiendo y dañando a 600 mil jóvenes y niños, que la posibilidad y el pronóstico es que crezca el número de jóvenes y niños. Nosotros estamos otorgando un enfoque preventivo y cuidador y no deseamos un enfoque punitivo”, insistió.
El líder parlamentario criticó las intervenciones de la oposición que señalaba que Morena criminalizaría a los consumidores, “incluso las pancartas que aquí por ruido mediático se exponen y es correcto, dicen, si mal no recuerdo, Morena quiere meterte a la cárcel porque uses cigarro electrónico”.
“Falso, totalmente falso. Nosotros queremos eliminar cualquier vestigio punitivo y por eso es la precisión que estamos haciendo con esta reserva, que estamos presentando Pedro Zenteno, Margarita, del PT y yo, para eliminar cualquier elemento que pudiera presumirse o malinterpretarse de este vestigio punitivo”.
Expuso que se modifica el artículo 282 para que no existan efectos sancionadores a los usuarios, porque el verdadero objetivo de esta reforma no es castigar el consumo personal, – que fue lo que afirmé con los cabilderos – era desmantelar el mercado que produce, distribuye y obtiene ganancias impresionantes, millonarias, en detrimento de la salud de los jóvenes.
“Y por eso la conducta que el Estado debe de combatir es la operación comercial de lucro y de daño a la salud, y no el mero uso individual”.
La reserva 282 Quater, queda prohibido en todo el territorio nacional la adquisición, -decía- preparación, producción, fabricación, mezclado, acondicionamiento, envasado, transporte con fines comerciales, almacenamiento, importación, exportación, comercio, distribución, venta y suministro de cigarrillos electrónicos, vapeadores y demás sistemas o dispositivos análogos.
Monreal Ávila explicó que su consumo y posesión de uno o dos cigarrillos electrónicos, no es delito, no sólo los cigarrillos electrónicos, vapeadores y demás sistemas o dispositivos análogos, sino incluso los desechables en un solo uso.
“Es muy grave que no se ponga esta advertencia y esta disposición, porque se vuelve a reciclar el cigarrillo electrónico para los niños y los jóvenes”, enfatizó.
También quedan prohibidos todos los actos de comercialización, publicidad o propaganda para que se consuman cigarrillos electrónicos, vapeadores y demás sistemas o disposiciones análogos a través de cualquier medio impreso digital, televisivo, radial o cualquier otro medio de comunicación. “Esta también fue motivo de cabildeos, no la aceptamos, por eso reafirmamos el contenido de la norma”.
El artículo 282 Ter dice: para efecto de esta ley se entiende por cigarrillos electrónicos, vapeadores y demás sistemas o dispositivos análogos, todo aparato o sistema mecánico electrónico o de cualquier tecnología que se utilice para calentar, vaporizar y atomizar sustancias tóxicas.
Y se propone agregar: sustancias líquidas, geles, sales, ceras, aerosoles secos, resinas, aceites cerosos u otras formulaciones sintéticas con o sin nicotina, susceptibles de ser inhaladas por las personas consumidoras.
El dictamen fue enviado al Senado de la República para su discusión.

