Washington, D.C. — La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) anuncia la realización de la segunda edición del ciclo de eventos “Reflexiones y experiencias para una justicia oportuna en la CIDH” y presenta los principales resultados alcanzados en el sistema de peticiones y casos, con el objetivo de seguir recogiendo experiencias comparadas y buenas prácticas que fortalezcan el acceso a la justicia interamericana en la región. Esta iniciativa dará continuidad al diálogo iniciado en 2023 con actores del sistema interamericano y organismos internacionales.
Esta nueva edición se desarrollará en torno a los siguientes ejes temáticos: i) metodologías implementadas por otros órganos de justicia para el procesamiento y la gestión de casos; ii) tecnologías aplicadas para hacer frente al atraso procesal; y iii) buenas prácticas y desafíos en la etapa de transición.
El foro inaugural de esta edición del ciclo de eventos se realizará el jueves 6 de agosto de 2026 de 13:30 a 15:30 (hora local), en el Salón Rubén Darío de la OEA, en 1889 F Street NW, Washington, D.C. El foro incluye el acto de inauguración y el panel público “Experiencias comparadas para la gestión eficiente de los casos”. Para más información, consulta la agenda.
Avances alcanzados
La CIDH ha reconocido históricamente la existencia de un atraso procesal, cuyo análisis debe enmarcarse en una perspectiva histórica y en un contexto de corresponsabilidad con los Estados miembros. En respuesta a este desafío, estableció como uno de sus objetivos prioritarios el incremento del acceso a la justicia interamericana. En ese marco, en 2023 la Comisión desarrolló el Primer Ciclo de Eventos “Reflexiones y experiencias para una justicia oportuna”, orientado a recoger experiencias comparadas y buenas prácticas para optimizar el procesamiento de peticiones y casos que contribuyó de manera relevante en la adopción de su Política de Priorización.
Como resultado de las medidas adoptadas durante sus Planes Estratégicos, al cierre de 2025, la Comisión logró reducir en un 51% del total de asuntos pendientes que tenía en 2018, al registrar 5.764 asuntos. El número de peticiones en estudio inicial se redujo de nueve mil a 595 en 2025. Incluso frente a un incremento histórico de peticiones recibidas en el último período, la CIDH logró atender más del 80% dentro del mismo año, de los cuales solo alrededor de un 19% fueron admitidas y más del 74% de las peticiones fueron rechazadas, garantizando la subsidiariedad del sistema interamericano.
La CIDH avanzó de manera significativa en la notificación progresiva de decisiones de apertura a trámite. De más de 1.600 decisiones de apertura a trámite sin notificar en 2021, la cifra se redujo a 198 al cierre de 2025, lo que permitió que diversos Estados recibieran notificaciones de nuevos asuntos presentados durante la misma anualidad.
En materia de admisibilidad, la Comisión incrementó de manera sustancial su productividad: entre 2020 y 2025 adoptó 1.587 decisiones, casi triplicando el rendimiento del período 2014–2019, mediante la observancia estricta de los requisitos convencionales. La aplicación rigurosa de los requisitos de admisibilidad —en particular el agotamiento de los recursos internos y la no actuación como cuarta instancia— ha orientado las decisiones de la Comisión. En 2025, de los informes sobre admisibilidad adoptados, cerca del 44% resultaron en inadmisibilidad. Con el objetivo de acelerar la toma de decisiones, la Comisión, en aplicación de su Resolución 1/16, continuó impulsando la acumulación de las decisiones de admisibilidad y fondo, mediante la cual se resolvieron 47 casos.
En la etapa de fondo, la CIDH emitió el mayor número de informes en su historia, con 132 informes aprobados. Ello fue posible con la reorganización del equipo y del portafolio de casos, con miras a una planificación más estratégica y a la adopción de metodologías más homogéneas de trabajo. Gracias a la implementación de la Política de Priorización de Peticiones y Casos (Resolución 4/23), se resolvieron asuntos urgentes relacionados con la aplicación de la pena de muerte, la atención médica de niñas, niños y adolescentes, y la reunificación familiar, y se adoptaron informes que abordan situaciones estructurales relevantes para el orden público interamericano. De estas decisiones, la CIDH ha dado cuenta públicamente mediante un comunicado de prensa y en sus informes anuales 2024 y 2025. Asimismo, en 2025 la Comisión realizó su primera diligencia con miras a garantizar la participación de niños y niñas en casos sobre restitución internacional.
De manera complementaria a la atención de los casos priorizados por el Pleno, la Comisión ha realizado un proceso de estandarización del avance cronológico de los asuntos. Estos esfuerzos institucionales han permitido asegurar su planificación dentro de la capacidad operativa disponible y promoviendo un tratamiento más uniforme, equitativo y previsible del conjunto de peticiones y casos que son decididos en orden cronológico. Ello considerando que, en un contexto histórico de recursos limitados, algunos asuntos de mayor antigüedad no pudieron ser estudiados por anteriores integraciones.
La Comisión ha considerado importante concentrar sus capacidades en los asuntos en donde exista una participación activa de la parte peticionaria; de tal forma que ha dado aplicación más estricta a la figura del archivo. Así, en los últimos cinco años archivó más de 2.000 asuntos, 302 en 2025.
A su vez, el mecanismo de soluciones amistosas ha logrado triplicar los acuerdos, impulsando espacios de diálogo entre las partes que lograron reparaciones concretas para las víctimas. Entre el 2020 y 2025 la cifra de acuerdos ascendió a 127, frente a los 44 registrados en el quinquenio anterior. En 2025 se logró la implementación total de 11 acuerdos y la adopción de 113 medidas de reparación, cerrando este período de cinco años con un total de 700 medidas de reparación que benefician a diferentes poblaciones en los países de la región.
Con los anteriores resultados y en plena conciencia de que la demora ocasionada por el atraso de procesal existente requiere una permanente atención, la Comisión reafirma su compromiso con buscar una justicia interamericana más oportuna, eficiente y accesible, al tiempo de resaltar la importancia de que los Estados continúen contribuyendo activamente a la reducción del atraso procesal, a fin de asegurar la sostenibilidad de las medidas ya implementadas y su participación activa para el cumplimiento efectivo, y oportuno de las decisiones del sistema interamericano, lo cual repercute en su eficacia y en el real acceso a la justicia para víctimas de violaciones a derechos humanos.
La Comisión es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato se deriva de la Carta de la OEA y la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión tiene el mandato de promover la observancia y defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. Está compuesta por siete miembros independientes, elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, que no representan a sus países de origen o residencia.


