- El Congreso de la CDMX llamó a la Secretaría de Cultura capitalina, al COPRED y a las 16 alcaldías a implementar vigilancia y campañas de sensibilización
A propuesta de una diputada de MORENA, el Congreso de la Ciudad de México hizo un llamado a diversas autoridades para impedir la realización de eventos musicales, culturales o de cualquier otra índole que promuevan y difundan discursos de odio vinculados al neonazismo, supremacismo, segregación y discriminación.
El miércoles 26 de agosto, el Pleno de la Comisión Permanente aprobó un Punto de Acuerdo de la legisladora Ana Luisa Buendía García dirigido a la Secretaría de Cultura capitalina, al Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (COPRED) y a las 16 alcaldías, para que implementen -de manera conjunta- mecanismos de vigilancia, supervisión y prevención para frenar ese tipo de eventos.
“Cuando un joven cruza esa línea y normaliza el símbolo de odio, el paso hacia conductas de hostilidad y agresión real se vuelve trágicamente corto. Frente a esto la ley no puede permanecer neutral”, enfatizó la congresista desde la tribuna del Recinto Legislativo de Donceles.
En ese contexto, explicó que los movimientos totalitarios del siglo XX utilizaron la música y la cultura como herramientas de propaganda para normalizar la exclusión, persecución y el odio, un fenómeno que en el actual siglo XXI se ha magnificado a través de las plataformas digitales, redes sociales y foros cerrados.
“No estamos hablando de un escenario hipotético ni de una preocupación abstracta. En nuestra propia ciudad tenemos antecedentes claros que nos obligan a mantener los ojos bien abiertos”, recordó acerca de un concierto clandestino de corte neonazi realizado en la colonia Santa María la Ribera, en la Alcaldía Cuauhtémoc, al que asistieron más de 300 jóvenes.
Buendía García reconoció que el Gobierno capitalino, encabezado en ese entonces por la ahora Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó tales hechos y procedió a la clausura inmediata del inmueble donde se efectuaba el concierto.
Sostuvo que si bien la libertad de expresión es un pilar de la democracia, jamás debe usarse como salvoconducto para incitar a la discriminación, la hostilidad y la violencia. “La neutralidad ante el fascismo y el odio no es prudencia política; es una omisión imperdonable frente a las futuras generaciones”, subrayó.
La morenista detalló que su propuesta exhorta al Gobierno capitalino y a las 16 alcaldías a implementar mecanismos conjuntos de vigilancia y supervisión administrativa rigurosa en salones y recintos privados, con la finalidad de que sean alquilados bajo engaños para promover el odio, el supremacismo o la discriminación.
Agregó que también solicita al COPRED y a la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México que realicen campañas de sensibilización dirigidas a la juventud y las familias acerca de los riesgos de normalizar esas ideologías en la música y el arte.
Finalmente, reafirmó que la Ciudad de México ha sido históricamente un santuario de libertades, derechos, pluralidad y refugio para quienes huyen de la opresión, por lo que instó a cerrar filas para proteger a las juventudes ante los discursos de odio.


