ZONA CERO

Opinión

Sheinbaum no se enfrenta a prianistas, es al hartazgo de la 4T

Javier Divany Bárcenas

Cada vez son más constantes los reclamos de los ciudadanos en contra de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, durante las giras informativas que señalan malas políticas pública implementadas por el gobierno federal y los gobiernos estatales morenistas, lo que ha llevado a la mandataria a señalar que se trata de provocadores infiltrados del PRIAN.

Lo primero que hay que decir es que, quienes se han manifestados son simple ciudadanos hartos de las políticas de estos gobiernos que se dicen de la cuarta transformación, y quienes realmente se pronuncian son médicos, hombres y mujeres del campo, comerciantes, madres buscadoras, trabajadores, maestros, estudiantes, transportistas y ciudadanos comunes que no encuentran soluciones a sus demandas, ni tampoco justicia.

Molesta la Presidenta porque es interrumpida en sus discursos durante sus giras, no solo ha callado con su mirada intimidatoria a quienes protestan, sino que también los expone ante el público que la apoya en sus mítines, pues los azuza advirtiendo que se trata de infiltrados del PAN y el PRI o del PRIAN como ella los llama.

Lo único que podría suceder, ante esos hechos, es que algún día podría registrarse una tragedia provocada por la mandataria al señalar con el dedo a sus adversarios, porque en una de esas podría soltarse algún fanático empedernido por las ideas cuatrotistas, que lleve un ataque contra uno de esos llamados prianistas.

Afortunadamente todo ha acabado en solo palabrería tanto por parte de Claudia Sheinbaum con sus simpatizantes contra los inconformes.

La jefa del Ejecutivo ante su desesperación, hace por ignorar a quienes hacen demandas, los señala con el dedo y los expone, pero no es capaz de escucharlos.

Mientras tanto, de manera muy discreta y confundidos entre la gente y de los propios medios, un fuerte equipo de Gobernación y de la misma Presidencia de la República capta toda imagen y video de lo que sucede en las giras, pero sobre todo identifican a cada uno de los personajes que se dirigen a la mandataria mexicana y sobre todo a quienes levantan la voz.

Pero vamos a ver algunos casos de los últimos meses donde se han registrado esos reclamos a la mandataria.

Uno de ellos y el mas reciente sucedió en el estado de Colima, donde la mandataria fue recibida entre gritos de “¡fuera, fuera!”, a lo que ella respondió calificando a los manifestantes de “irrespetuosos” y señaló que podrían ser infiltrados vinculados al “PRIAN”.

En ese evento realizado a principios de septiembre de 2026, se encontraba la gobernadora Indira Vizcaíno, y ante los asistentes Claudia Sheinbaum frenó un momento el acto, y calificó las interrupciones con megáfono como irrespetuosas y advirtió que los manifestantes podrían estar vinculados a la oposición.

“Hagan de cuenta que no están”, dijo ante el potente micrófono oficial, y luego al ver que estaban a punto de los golpes manifestantes y simpatizantes llamo a la calma, aunque segundos antes “dediaba” a los supuestos infiltrados y decía: “No, no, no, nada de violencia”, y continuó, “así es el PRIAN, seguro pertenecen al PRIAN”.

Claudia advirtió que, si fuera una demanda legítima, los manifestantes estarían en acuerdo de reunirse para atender lo que están pidiendo. “Yo creo que les duele cuando se recuerda el pasado”.

Lo que no sabe Claudia es que los ciudadanos – no chairos, no cuatroteros – buscan soluciones a sus demandas, a sus injusticias, a sus problemas que ninguna autoridad resuelve, que solo son ignorados y no hay quien responda, mucho menos desde el gobierno.

Si no que, se dé una vuelta en una agencia del Ministerio Público, en un hospital o clínica de salud del país para que vea el faltante de medicamentos, que vaya al campo donde no llegan los apoyos, que vaya a un juzgado donde el nuevo Poder Judicial del país está lleno de ignorantes, que vaya a un mercado a donde a la gente no le alcanza ni para la canasta básica. Esos son los que le reclaman en sus mítines o asambleas “desinformativas”.

No hay un conteo oficial de protestas o peticiones ciudadanas directas a la presidenta, sin embargo, se han registrado algunos casos.

En Colima, durante un evento de su gira, enfrentó abucheos y gritos de manifestantes inconformes con proyectos locales, a quienes la presidenta calificó de «irrespetuosos» e infiltrados.

En Zapopan, Jalisco, un sector de asistentes lanzó consignas y reclamos, lo que llevó a la mandataria a pedir respeto a la asamblea.

En Posa Rica, Veracruz, pobladores afectados por inundaciones la encararon para exigir apoyos y mayor rapidez en la atención a damnificados.

En Hidalgo y Coahuila, se han registrado protestas puntuales de trabajadores de la salud, grupos sociales y ciudadanos con peticiones de regularización de tierras o demandas de justicia. Solo son algunas de esas interrupciones.

@javierdivanybz