- Itinerancia: 22 de octubre de 2026 al 27 de febrero de 2027
- Sede: Espacio Cotidiano, laboratorio de proyectos de arte contemporáneo de la IBERO Puebla
¿Te imaginas recorrer el campo mexicano para aprender otras formas de construcción que no se suelen ver en la ciudad?
Entre finales de los años 80 y principios de los 90 Oscar Hagerman y Mariana Yampolsky fotografiaron, midieron y bocetearon casas para documentar formas de habitar, construir y compartir conocimientos en comunidades rurales de México, dando cabida al proyecto Casas Acariciadoras.
La Universidad Iberoamericana Puebla presenta Bioma, una exposición para pensar desde nuestro presente las ideas sobre el paisaje, la materialidad, y las relaciones afectivas y productivas que construyen el entorno cotidiano, probando que las divisiones entre la vida del campo y la ciudad son mucho más porosas de lo que pensamos.
En esta exposición Carlos Arias y Tercerunquinto sitúan la mirada en el paisaje de la periferia, tensionando el imaginario entre lo urbano y lo rural; Carol Espíndola y Luis Hampshire funden el cuerpo en el paisaje; Marcela Roldán y Pedro y Juana toman elementos materiales del territorio para dar cuenta de la poética del cobijo a través de los elementos orgánicos.
“Una casa es como un amigo, buscas cosas en común contigo” – Oscar Hagerman
La muestra adquiere relevancia ante problemáticas actuales como el extractivismo, la precarización del hábitat y la crisis socioambiental. En este contexto, el trabajo de todos los artistas en conjunto abre la posibilidad de reflexionar sobre el papel del arte y la arquitectura como prácticas de cuidado, escucha y dignidad, de las formas de apoyo mutuo y trabajo colectivo que permiten imaginar comunidades más justas y habitables, pero también de las desigualdades que se generan en las coyunturas generadas por el proyecto civilizatorio.
La exposición cuenta con el acompañamiento curatorial de Alma Cardoso, Gustavo Ramírez y Xavier Recio, y forma parte del festival Fotoseptiembre 2026. Permanecerá abierta al público del 22 de octubre 2026 hasta el 26 de febrero del 2027, en Espacio Cotidiano, laboratorio de proyectos de arte contemporáneo (IDIT), de la IBERO Puebla, con horario de lunes a viernes de 8:00 a 18:00 h (o con previa cita en horario ampliado).
Sobre laboratorio Espacio cotidiano:
Espacio Cotidiano, es el laboratorio de proyectos de arte contemporáneo de la IBERO Puebla. Toma su nombre del texto La invención de lo cotidiano, de Michel de Certeau, y obedece a la invitación de posibilitar prácticas y espacios que permitan tomar, al menos temporalmente, el control de los propios flujos vitales y dar cuenta de las posibilidades de autoorganización que suceden en nuestros contextos próximos.
Al tomar como base las parametodologías de la investigación artística, la experimentación y el desbordamiento disciplinar, Cotidiano sirve como un espacio de apertura para la posibilidad creativa y estética, en su cruce con el campo de lo político.
Arrancó operaciones en el 2024, y desde ese entonces, ha desarrollado más de 15 proyectos de investigación artística, involucrando artistas, curadores, investigadores, defensores de derechos humanos y del territorio, y expertos en diseño, arquitectura y pensamiento crítico activos en la escena local, nacional e internacional.
Ubicado en el campus de la IBERO Puebla, en San Andrés Cholula, Espacio Cotidiano es un espacio abierto a todo público e interesado en desarrollar colaboraciones trans e indisciplinares con agentes de cualquier territorio que estén interesados en la producción de dispositivos estéticos para el pensamiento crítico.
Sobre Fotoseptiembre:
Desde hace más de tres décadas, el Centro de la Imagen impulsa Fotoseptiembre, un festival que reúne y da visibilidad al trabajo de artistas, instituciones, espacios independientes y comunidades fotográficas de México y otros países. En esta edición el tema central es Naturalezas no humanas.
Bioma:
Los imaginarios que actualmente tenemos sobre la vida en el campo de México fueron construidos en gran medida por el cine y la fotografía. Producto de un encantamiento por el entorno rural que ya desde el siglo XIX era una tradición pictórica, o por una nostalgia sobre la desconexión citadina respecto de otras formas de vida más allá del concreto y las oficinas, la vida rural sigue siendo un motivo visual de interés, aunque a veces se muestra como una imagen plana y nostálgica movida por una decisión oficialista de romantizar formas de vida que no se identifican plenamente con la ideología del desarrollo.
Pero las dinámicas territoriales y las migraciones humanas en nuestros contextos modernos y globales permiten también interpretaciones mucho más complejas. Los ensamblajes de relaciones afectivas, económicas, alimentarias y en general vitales, desde las perspectivas de la cultura actual, son motivo de interés porque estamos preocupados sobre lo que los mitos civilizatorios han provocado en nuestras memorias y en nuestros futuros.
Bioma es una exposición y un proceso de investigación que quiere dar cuenta de esto. El punto de partida fue una revisión de los archivos de Casas Acariciadoras, proyecto que Oscar Hagerman y Mariana Yampolsky generaron en los 90 como resultado de un viaje por diferentes lugares de México para conocer las formas de vida de comunidades del país fuera de la ciudad. El proceso fue por demás interesante y atípico: un grupo de amigos haciendo road-trip durante varios meses para entrevistar y documentar relaciones vitales, afectivas, productivas y también, casas construidas sin la participación de arquitectos. Podríamos decir que se trata de un ejercicio de desescolarización de la arquitectura, y un diario visual a cuatro manos, tan poético como antropológico.
Las obras de Carol Espíndola, Carlos Arias, Marcela Roldán, Pedro y Juana, Luis Hampshire y Tercerunquinto, se suman al archivo de Casas Acariciadoras en esta exposición, y dan cuenta de estos ensamblajes materiales y simbólicos que difuminan falsas dicotomías como la naturaleza y la cultura; los sujetos citadinos y rurales; el campo y la ciudad. En territorios como Cholula, Tlaxcala, Monterrey, Guadalajara e incluso Ciudad de México, con tantas capas históricas, sociales, económicas y materiales, dicha distinciones se prueban frágiles.
En el marco de fotoseptiembre 2026, que lleva por título Naturalezas no humanas, retomamos su pregunta central: ¿cómo habitamos el mundo y cómo nos relacionamos con las otras formas de vida con las que lo compartimos?
A través de esta exposición, queremos abonar a esta pregunta a través de experimentar con los imaginarios y confrontarlos para cuestionar los mitos del progreso, de los sujetos de la modernidad, y de la nostalgia por el campo y sus paisajes.



