- El rector general Gustavo Pacheco López planteó acciones para fortalecer la innovación y la colaboración interinstitucional
El doctor Gustavo Pacheco López, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), participó en el diálogo Prospectiva de la Ciencia y la Tecnología en México, actividad organizada por la Fundación Javier Barros Sierra A.C.
En una conversación moderada por el doctor Jaime Martuscelli Quintana, coordinador de Proyectos Académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Rector General conversó con la doctora María Soledad Funes Argüello, titular de la coordinadora de la Investigación Científica y el doctor Antonio Lazcano Araujo, investigador emérito de la Facultad de Ciencias ambos de la UNAM, sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta el desarrollo de la ciencia nacional.
Pacheco López explicó que la UAM ha incorporado la planeación en su estrategia institucional, al considerar que el futuro no constituye una ruta única, sino un conjunto de posibilidades que pueden transformarse a partir de las decisiones adoptadas en el presente.
En su exposición “Prospectiva 2050. Ciencia y Tecnología en México” abordó la construcción de escenarios por venir a partir del cono de Joseph Voros (2017), modelo que ilustra el flujo del tiempo y la incidencia del pasado en los años venideros. Esta herramienta permite visualizar alternativas posibles, plausibles, probables y deseables, construidas con base en factores como infraestructura, experiencias, recuerdos, miedos, esperanzas, planes y expectativas.
Presentó una proyección territorial de la capacidad académica y tecnológica del país hacia 2050, en la que advirtió que se podrían profundizar las brechas regionales si no se adoptan políticas públicas orientadas a ampliar la generación de conocimiento en las entidades con menor infraestructura en la materia.
De acuerdo con la estimación, la capital mexicana mantendría la mayor concentración de personas investigadoras por millón de habitantes, con alrededor de 2 mil 200 en 2050, mientras que el norte alcanzaría cerca de 950 y el sur-sureste apenas 200.
Ante este panorama, sostuvo que la nación requiere una estrategia de regionalización que impulse el potencial especializado en las zonas rezagadas y contribuya a reducir las desigualdades territoriales.
“Si el sector privado en México comenzara a invertir a nivel masivo en investigación y avances, el estancamiento proyectado se rompería por tres vías principales: el techo de cristal laboral, un freno definitivo a la fuga de cerebros y la creación de un ecosistema de innovación rentable”, mencionó.
Como ejemplo de las acciones que ya se impulsan en el territorio nacional, el Rector General recordó la firma de la Carta de Intención: Alianza Universitaria de la Ciudad de México “Capital del Conocimiento de América”, integrada por la UAM, la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN.
Detalló que la Alianza busca articular los recursos académicos de las principales instituciones públicas de educación superior para convertir ese potencial en soluciones que contribuyan a la evolución nacional.
Lazcano Araujo llamó la atención sobre los retos que enfrenta el entorno científico global, entre ellos la concentración de las publicaciones académicas en grandes editoriales, la disminución del financiamiento y los efectos de recientes decisiones de política pública en Estados Unidos.
Por su parte, Funes Argüello subrayó la necesidad de transformar los mecanismos de evaluación académica, ampliar el trabajo interdisciplinario, estrechar la vinculación entre las universidades y la sociedad, así como aprovechar el potencial de la inteligencia artificial sin perder de vista el papel de las personas en la construcción de saberes y en la formulación de nuevas preguntas.


