Redacción
Representantes de la gallística, la tauromaquia y ganadería solicitaron al Senado de la República no avanzar en la dictaminación de la Ley General en Materia de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales, sin antes escuchar a los sectores directamente involucrados y dimensionar las consecuencias económicas, sociales y sobre las libertades que sus disposiciones pueden generar.
Advierten que sus actividades representan más de 2.5 millones de empleos directos e indirectos y una actividad económica superior a 170 mil millones de pesos, además de sostener cadenas productivas vinculadas con el campo, la ganadería, el comercio, los servicios y el turismo en distintas regiones del país.
A pesar de su dimensión económica, social y cultural, los sectores señalaron que sus representantes no han sido tomados en cuenta en la discusión de una legislación que puede afectar el sustento de miles de familias, actividades que actualmente son legales y el ejercicio de libertades.
“No buscamos frenar una legislación en materia de bienestar animal. Lo que exigimos es participar en una discusión que tendrá consecuencias para nuestros sectores. Representamos empleos, actividad económica, comunidades, tradiciones y formas de vida que forman parte de México. No se puede legislar sobre nosotros sin escucharnos”, señaló Manuel Sescosse, presidente de Tauromaquia Mexicana.
La relevancia de la gallística, tauromaquia y ganadería va mucho más allá de los espectáculos. Sus cadenas de valor incluyen a ganaderos y criadores, trabajadores del campo, veterinarios, transportistas, artesanos, proveedores, trabajadores de recintos, comerciantes y prestadores de servicios, además de formar parte de expresiones culturales con presencia histórica en distintas regiones del país.
“Regular no puede significar prohibir. El bienestar animal y el ejercicio de las libertades no son incompatibles. Lo que no podemos permitir es que una legislación termine cancelando, de manera indirecta, actividades que son legales y de las que dependen miles de familias”, aseguró Efraín Rábago Echegoyen de Tradiciones Unidas por México AC.
Por ello, solicitaron a las comisiones de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático y de Estudios Legislativos abrir un espacio formal de diálogo antes de avanzar en la dictaminación, en el que puedan exponerse y analizarse las implicaciones económicas, jurídicas, sociales y culturales del proyecto.
Los tres sectores reiteraron su disposición a participar de manera inmediata y contribuir con información y propuestas a una legislación que proteja el bienestar animal, preserve libertades y considere a quienes serán directamente afectados por sus disposiciones.


