SIN LÍNEA

Opinión

• Los riesgos de desafiar a un gobierno dictatorial

José SÁNCHEZ LÓPEZ

EL 31 de agosto de 2024, la jueza MARTHA EUGENIA MAGAÑA LÓPEZ, titular del Juzgado Quinto de Distrito en el Estado de Morelos, otorgó la primera suspensión provisional contra el proceso legislativo de la reforma judicial y el 4 de septiembre de 2024 concedió la suspensión definitiva, de acuerdo al expediente 1251/2024.

Precisó que las medidas cautelares ordenaban que la Cámara de Diputados se abstuviera de discutir y votar el dictamen de la reforma constitucional.
A pesar del fallo, la reforma continuó su curso legislativo y fue aprobada.

MAGAÑA LÓPEZ no hizo comentario alguno ante el desacato, pero al ver que el Poder Judicial de la Federación había sido violentado, su resolución fue más allá.

Decidió retirarse del Poder Judicial de la Federación tras más de 24 años de carrera y no participar en el proceso de elección de jueces.

Le dolió mucho, porque la judicatura era su vida, pero supuso que al hacerlo podría seguir con su vida, tranquila, aunque fuera en otra vertiente.
Más no fue así.

Comenzó la presión, las críticas mordaces, el acoso no de pocos juzgadores afines al Poder Ejecutivo, de donde había partido la iniciativa, las intimidaciones.

Harta, fastidiada, al ver que no la dejarían en paz, decidió autoexiliarse y se fue a España.

Pero el brazo, en este caso de la injusticia que no de la justicia, la persiguió hasta Europa.

El Tribunal de Disciplina Judicial, que depende del Poder Judicial de la Federación, resolvió iniciar un procedimiento disciplinario en su contra por haber otorgado la suspensión provisional que buscaba frenar el proceso legislativo de la reforma judicial.

Disciplinada, como ha sido toda su vida, la ex juzgadora atendió la audiencia de manera remota mediante una video llamada desde España

Al término del acto MAGAÑA LÓPEZ platicó con los medios de comunicación por video llamada y calificó al tribunal como una inquisición, y defendió sus resoluciones basadas en la Constitución y la división de poderes.

“Estoy aquí con la cabeza en alto y lista para defenderme. Sostengo mis razones y considero que hice mi trabajo conforme a derecho”, dijo.

La ex juzgadora declaró que sus resoluciones sobre la reforma judicial se basaron estrictamente en la supremacía constitucional, en la Constitución de la República y la división de poderes y dejó en claro que defender la independencia judicial no es un acto de rebeldía ni actuar al margen de la ley, sino un deber constitucional y que no podía dar su fallo conforme a las decisiones de la política actual, sino conforme a la Constitución.

Enfatizó que sancionar una decisión por haber incomodado al poder, puede desalentar a otros jueces a resolver con libertad.

Cabe destacar que jamás se había sancionado a un juzgador por su criterio jurisdiccional, ya que para inconformarse con una resolución existían y existen los recursos legales de impugnación.

Finalmente resaltó que su caso no es un procedimiento disciplinario, sino una persecución política a manera de escarmiento para amedrentar a los juzgadores.

Y sí, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, llamada ahora por el populacho la “Corte del Acordeón”, es solamente otro poder coptado, como ya lo fue el Legislativo, para actuar solamente en favor de un gobierno dictatorial.***DEMOCRACIA: CUANTAS HAZAÑAS E IMBECILIDADES SE

COMETEN EN TU NOMBRE.***AU REVOIR.

joebotlle@gmail.com