- Advierte que el dictamen amplía las facultades de embargo de las autoridades sin establecer controles y contrapesos suficientes
- Señala que los pequeños importadores y comerciantes podrían enfrentar afectaciones a su patrimonio y certeza jurídica por diferencias de valor que no necesariamente constituyen fraude
La senadora Carolina Viggiano Austria, del Partido Revolucionario Institucional, votó en contra del dictamen de reforma a la Ley Aduanera, al considerar que otorga facultades discrecionales a las autoridades sin controles suficientes. Aclaró que el PRI está a favor de combatir el contrabando, la subvaluación y el huachicol fiscal, pero advirtió que la lucha contra estos delitos no justifica un poder ilimitado del gobierno.
La legisladora sostuvo que las facultades de las autoridades deben establecerse claramente en la ley, sin depender de reglas administrativas posteriores. Afirmó que el Congreso no debe renunciar a sus atribuciones ni permitir que el gobierno determine posteriormente los alcances de sus facultades para embargar mercancías y fiscalizar operaciones comerciales.
Viggiano Austria señaló que una diferencia de valor menor de una mercancía respecto de mercancías similares en el mercado no necesariamente constituye fraude, pues puede deberse a factores como el volumen, los descuentos, la calidad o las condiciones comerciales. Por ello, advirtió que la autoridad debe acreditar las irregularidades antes de afectar el patrimonio de los particulares, en lugar de considerar a los importadores como sospechosos permanentes.
La senadora también cuestionó que el dictamen establezca sanciones para los particulares sin un régimen de responsabilidades equivalente para los funcionarios aduaneros que permitan, toleren o participen en operaciones ilegales. Afirmó que el combate al huachicol fiscal requiere controles, inteligencia, tecnología, trazabilidad y profesionalización, así como servidores públicos comprometidos con el cumplimiento de la ley.
Finalmente, advirtió que la reforma podría frenar el comercio y perjudicar a pequeños importadores y comerciantes que cumplen con sus obligaciones. Reiteró que México necesita una legislación aduanera firme, pero también clara, objetiva y respetuosa del debido proceso, con herramientas eficaces contra el crimen y controles específicos para evitar abusos de autoridad.



