- Una mirada al cine Z para reflexionar sobre la existencia contemporánea entre la virtualidad y el humanismo en declive, dice el autor y director
- Temporada del 10 al 21 de diciembre, con funciones de miércoles a domingo
El artista escénico mexicano Richard Viqueira ha obtenido numerosos premios nacionales e internacionales como actor, dramaturgo y director. La Enciclopedia de Directores de Escena de la Universidad de Cambridge lo consigna como “uno de los quince directores más relevantes de México” y la revista Esquire lo eligió como “Una de las personalidades a seguir en el año 2017”.
Con su compañía Kraken Teatro y con las actuaciones del propio Viqueira, acompañado de Valentina Garibay y Javier Sánchez, el artista llevará a escena su más reciente producción teatral titulada Cine Z en una breve temporada del 10 al 21 de diciembre, de miércoles a domingo, en el Teatro Sergio Magaña, como parte del cierre de actividades 2025 de la Dirección del Sistema de Teatros de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
Richard Viqueira es el autor, director e iluminador de Cine Z, una pieza que plantea numerosas interrogantes a partir de las películas Z, aquellas de bajo presupuesto y una calidad de producción ínfima. En la puesta en escena, unos actores famosos de la “motion capture” (captura de movimiento que luego se digitaliza) buscan dejar de interpretar a “personajes virtuales” y triunfar por fin como “actores de carne y hueso”.
En películas Z, tales actores interpretan siempre a superhéroes, monstruos o espectros, pero sueñan con personificar a “simples seres humanos y su condición mortal”. Aunque tanto la industria de cine, como sus agentes e incluso sus familias no les permiten escapar de esa cárcel de personajes digitales, ¿podrán fugarse de esta situación o quién desaparecerá́ primero: el ser vivo o su avatar?, plantea el autor y director.
Cine Z, con una escenofonía de Alberto Santiago, es una pieza constituida a partir de sketches que a su vez son interrumpidos por los actores para discutir sobre su condición humana y sobre su existencia. De ese modo, se usan dos tonos distintos durante todo el montaje: la farsa (de los sketches) y el naturalismo (de la vida de los actores) para cuestionar la existencia contemporánea entre la virtualidad y el humanismo en declive.
Y de ahí las interrogantes: ¿Qué tipo de nuevo actor arroja el cine digital? Uno parado frente a una pantalla verde, enfundado en un unitardo sin rostro y que interpreta a personajes irreales (gorilas gigantes, monstruos rompe-ciudades, extraterrestres, etc.) en películas de fantasía o videojuegos.
¿Cómo trabaja un actor que sólo actúa a esta clase de personajes y que ahora hasta su piel es virtual? ¿Cómo vive esa clase de personas en su intimidad? ¿Qué tan notoria pueden ser si nunca ha sido vista su verdadera personalidad y que ahora vive ahogada tras una máscara, una que ya ni siquiera es material? Incluso les ha tocado rejuvenecer a otros actores viejos con ese cuerpo digital que manejan. ¿Su vida se ha vuelto acaso inmortal dentro de un disco duro?
Cine Z es una pieza que busca lanzar cuestionamientos sobre la existencia de las personas en un mundo cada vez más virtualizado. ¿Cómo actúa un intérprete que ya no se relaciona con elementos concretos y cuyos compañeros de reparto van siendo cada vez menos físicos? ¿Le habla a la nada, reacciona ante el silencio, actúa en mayor soledad cada vez? ¿Sólo la pantalla verde existe en el mundo?
Estos actores interpretan a personajes virtuales que son mundialmente famosos, pero a ellos nadie los reconoce. Su actuación está resguardada dentro de computadoras, su cuerpo es escaneado a diario y la vida real cada vez les parece más ajena ¿Son acaso más irreales que los personajes a los que interpretan?
Y estos actores luchan contra los diseñadores de personajes y les exigen que los monstruos a los que encarnan se parezcan cada día más a ellos. Sin saberlo, están trasmutando en un ser virtual enteramente.
En el motion capture la apariencia del actor no importa, solamente su movimiento. ¿Pero algo sin presencia se mueve realmente? ¿Se puede existir sin un cuerpo biológico? ¿La información digital de una persona le puede sobrevivir?
¿Qué clase de nuevo ser es este? Esa es una nueva paradoja que nos ofrece la posmodernidad: seres humanos convertidos en seres virtuales y casi en contra su voluntad, dice Richard Viqueira, quien es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SACP) del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales.
Cine Z, con guion, dirección e iluminación de Richard Viqueira, se presentará del 10 al 21 de diciembre, de miércoles a viernes a las 20:00 h, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00, en el Teatro Sergio Magaña (Sor Juana Inés de la Cruz 114, colonia Santa María la Ribera, Metro San Cosme).
Este proyecto es posible gracias al apoyo de México en Escena (MEGA) del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (SACPC).
Admisión: Entrada general $204. Los boletos se pueden adquirir en la taquilla del teatro y en las plataformas digitales de Ticketmaster.
Para conocer la programación de la Dirección del Sistema de Teatros de la Ciudad de México, visite la página: www.teatros.cultura.cdmx.gob.mx o la aplicación TeatrosCDMX, disponible en los sistemas operativos Android e IOS y en las redes sociales: Facebook @TeatrosCdMexico, X @TeatrosCdMexico e Instagram @teatroscdmexico.

