Javier Divany Bárcenas
Kenia López Rabadán, presentó un decálogo de propuestas orientado a corregir distorsiones, reforzar la equidad en la contienda y colocar la voluntad ciudadana en el centro del sistema electoral.
Luego de afirmar que una reforma político-electoral debe fortalecer la democracia, asegurar que el voto ciudadano cuente y garantizar una representación justa y proporcional, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, afirmó que estos puntos son prioritarios “en una discusión que se advierte podría generar un impacto, si se hace mal, negativo para muchas generaciones”.
Dicho decálogo para la Reforma Político-Electoral debe contener las mismas reglas para todos, ningún jugador puede ser árbitro: La Reforma Político Electoral debe ser aprobada por consenso de todas las fuerzas políticas.
Segundo, todos los votos y solo los votos merecen representación: No a la sobrerrepresentación, que cada voto valga lo mismo y se represente en los espacios de decisión.
Tercero, un árbitro justo: Las autoridades electorales deben ser imparciales e independientes (INE y TEPJF).
Cuarto, debe haber cancha pareja: Equidad en la contienda, los gobiernos no deben utilizar sus recursos para favorecer a algún candidato.
Quinto, ninguna elección con, para y de criminales: La democracia no puede coexistir con la filtración del crimen organizado en campañas, candidaturas y gobiernos.
Sexto, las elecciones bien hechas con gente bien preparada: Garantizar la permanencia del Servicio Profesional Electoral.
Séptimo, las mayorías legítimas para la gobernabilidad democrática: Segunda vuelta para garantizar un Gobierno con apoyo democrático.
Octavo, coaliciones con reglas claras y plataforma común: Ejercicio de gobierno apegado a la plataforma registrada.
Noveno, que los Programas Sociales son derechos constitucionales: no deben utilizarse como amenaza electoral.
Y diez, financiamiento público para los partidos: evitar que el crimen organizado y el uso ilícito de recursos intervengan en los comicios.
La diputada presidenta de la Cámara de Diputados mencionó que “yo espero que haya altura de miras, que haya inteligencia, que haya honorabilidad y que, por supuesto, el Congreso mexicano haga una reforma en términos electorales para garantizar la democracia y para garantizar que los votos cuenten, y que el ciudadano tenga una representación justa y equitativa. Hacerlo distinto me parece que sería un gran error histórico que lastimaría a esta y a muchas generaciones”.


