Prisma empresarial

Opinión
  • Inflación y tasas de interés al alza

Por Gerardo Flores Ledesma

LA PAUSA que decidió el gobierno de Trump sobre la cuarta ronda de negociaciones comerciales con México y la extirpación de Canadá en esa mesa a lo largo de 2026, ha dejado en el limbo al T-MEC y las consecuencias repercutirán en las próximas semanas, quizá hasta pasadas las elecciones del 3 de noviembre próximo en EU para elegir a los 435 miembros de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

No hay una nueva fecha para dialogar las diferencias comerciales con EU, simplemente el gobierno de Trump dejó a la deriva el T-MEC.

Por lo pronto el tipo de cambio que estuvo por debajo de los 17 pesos ya va con ritmo rumbo a las 18 unidades por dólar, y si los precios de los comestibles y energéticos en México siguen al alza y las tasas del Banco de México a la baja o sin cambio, empezará un escenario de mayor desaceleración económica, menores exportaciones y posible alza en la salida de capitales por los mejores rendimientos en EU.

Las depreciaciones del peso (la última de 0.22% o 3.8 centavos en la apertura del mercado ayer) indica resistencia que de ser perforada ocasionaría un movimiento rápido hacia de 17.80 pesos por dólar, nivel no visto desde el pasado 7 de abril.

Tampoco se pueden ignorar las presiones al alza de tasas de interés de los instrumentos del Tesoro estadounidense, ante la expectativa de la Fed realice tres incrementos de 25 puntos base en sus réditos hasta junio de 2027.

Si en 2027 los réditos en EU aumentan 100 puntos base y el Banco de México se mantiene en 6.50%, el diferencial de tasas haría menos atractiva la captación de capitales e inversiones en México y se desatarían presiones al alza sobre el tipo de cambio.

El caso de la inflación es similar a lo que sucede en EU. No cesan los aumentos en los precios de los alimentos y los combustibles, lo que impiden mantener la calma en la paridad peso-dólar.

Al cierre de la primera quincena de septiembre, la inflación en México creció 0.33%, acelerándose frente a la quincena anterior (0.09%), la más alta desde 2022, y a tasa anual se ubicó en 3.42%, su nivel más elevado desde la primera quincena de junio.

Lo grave es que subieron los precios de frutas y verduras, que se aceleró a 3.38%, de energéticos, que subió 0.33%, tras seis quincenas consecutivas en contracción, siendo su mayor incremento para una primera quincena de septiembre desde el 2021, y que fue impulsada por el precio del gas LP que subió 1.97% quincenal, su mayor aumento para un periodo igual desde 2021 y la gasolina de alto octanaje, que subió 0.18% quincenal, el mayor aumento para un periodo igual desde 2023.

Tampoco se observan menores precios en el precio del diesel en el horizonte.

Ayer, el precio del diésel al consumidor, que es un promedio de cerca de 120 mil puntos de venta, se ubicó en 27.01 pesos por litro; el de la gasolina magna está en 23.692 pesos por litro y la gasolina premium se vende en un promedio de 28.587pesos por litro.

A pesar de los estímulos fiscales del gobierno federal y la relativa estabilidad en los precios de los energéticos en el mercado de materias primas, se fortalecen los temores de que sigan en aumento al igual que el costo del dinero y algunas mercancías de la canasta básica.

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