• Anabell Ávalos exige explicar metodología para medir la pobreza tras desaparición del CONEVAL
• Ángel García advierte irregularidades por más de 303 mil mdp detectadas por la ASF
Durante la comparecencia de la titular de la Secretaría del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, legisladores del Grupo Parlamentario del PRI cuestionaron con firmeza la eficacia, la transparencia y el enfoque de la política social del gobierno federal. La calificaron como una “política del malestar”, caracterizada por la opacidad, el uso electoral, el debilitamiento institucional y la ausencia de resultados reales en la reducción de la pobreza.
El PRI en el Senado exigió a la titular de la Secretaría de Bienestar el blindaje de los programas sociales contra la corrupción y cualquier uso con fines electorales. También demandó transparencia en el ejercicio del presupuesto destinado a dichos apoyos. Además, propuso la aplicación de políticas públicas integrales en materia de salud, educación y empleo. Destacó que el bienestar no debe reducirse a la entrega de recursos económicos. Señaló que debe construirse mediante acciones coordinadas que generen mejores condiciones de vida. Subrayó que la ayuda social debe ser un derecho garantizado para todas las personas, no un favor político ni un instrumento de manipulación.
La senadora Anabell Ávalos Zempoalteca advirtió que las condiciones de vida de millones de mexicanos han empeorado en los últimos años. Mencionó el aumento de la inseguridad, el desempleo, la falta de medicamentos, el colapso de los servicios de salud y la reducción de oportunidades.
Cuestionó la afirmación del gobierno federal sobre la salida de 13.4 millones de personas de la pobreza. Exigió a la secretaria una explicación técnica y científica de la metodología utilizada, debido a la desaparición del CONEVAL, organismo encargado de evaluar la política de desarrollo social.
Señaló que en 2025 se destinaron 850 mil millones de pesos a programas del bienestar, cifra equivalente al 9% del presupuesto federal. También cuestionó el destino del otro 91% del gasto público. Preguntó cuándo México alcanzará el promedio del 20% de gasto social de la OCDE.
Además, comparó el monto de los programas sociales con el daño económico del huachicol y con el endeudamiento aprobado para 2026 por 1.78 billones de pesos, cifra equivalente al doble del presupuesto destinado al bienestar.
La legisladora también cuestionó la cobertura de los programas. Señaló que en México existen cerca de 39 millones de hogares, mientras los apoyos solo alcanzarían a 32 millones de familias. Denunció un trato desigual en las entidades gobernadas por la oposición.
En materia rural, expuso que apenas 34 mil pequeños productores reciben precios de garantía, frente a casi 27 millones de personas que dependen del campo. Indicó que esta situación representa un apoyo mínimo. También denunció la falta de médicos, medicamentos e insumos en clínicas y centros de salud. Como ejemplo, mencionó el fallecimiento de una menor ante la ausencia de un antídoto por picadura de alacrán.
Por su parte, el senador Ángel García Yáñez afirmó que el bienestar no se presume, se construye con acciones concretas. Señaló que los programas sociales se convirtieron en herramientas de control político, sin transparencia ni evaluación efectiva de resultados.
Recordó que la Auditoría Superior de la Federación detectó irregularidades por más de 303 mil millones de pesos, hecho que evidencia el mal manejo de los recursos públicos en la política social.
Denunció que en estados como Morelos, Oaxaca, Zacatecas y Veracruz la pobreza continúa en aumento. En el caso de Morelos, indicó que el fertilizante destinado al campo fue robado y no existen responsables detenidos, situación que refleja la falta de vigilancia y de rendición de cuentas.
El priista criticó la eliminación de programas fundamentales como las estancias infantiles, el Seguro Popular, los apoyos a mujeres violentadas y los programas al campo, los cuales brindaban atención directa a los grupos vulnerables.
Finalmente, ambos legisladores coincidieron en que la política social actual no reduce la pobreza ni genera oportunidades reales. El Grupo Parlamentario del PRI mantendrá su postura de denuncia, propuesta y defensa de una política de bienestar con resultados tangibles para las familias mexicanas.

