- El Museo Diego Rivera Anahuacalli fue sede de la presentación del libro Güero: memorias de Arturo Estrada, una conversación extensa entre el pintor michoacano Arturo Estrada y el escritor Rodrigo Ortega, que ofrece un testimonio íntimo y emotivo de una figura clave del muralismo mexicano.
- La jornada contó con la participación del propio maestro Estrada, Cristina Kahlo y Rodrigo Ortega, quienes compartieron anécdotas y reflexiones ante un público diverso, en un evento que celebró el legado artístico y humano del autor.
- Editado por Talamontes Editores, el libro recopila años de entrevistas, fotografías y obra del artista, y se presenta como un volumen de memoria viva, que entrelaza mito y certeza, enriquecido con más de 179 imágenes que revelan la profundidad estética y testimonial de su trayectoria.
El Museo Diego Rivera Anahuacalli fue sede de la emotiva presentación del libro Güero: memorias de Arturo Estrada, una conversación extensa entre el pintor michoacano Arturo Estrada Hernández y el escritor Rodrigo Ortega Acoltzi, que ofrece un testimonio íntimo sobre una de las figuras fundamentales del muralismo mexicano.
La jornada, celebrada en el Anahuacalli, contó con la participación del propio maestro Estrada, Cristina Kahlo y Rodrigo Ortega. Ante un público atento y diverso, los participantes compartieron anécdotas, reflexiones y pasajes personales que dan vida a un volumen que entrelaza historia y memoria, y que se presenta como un documento invaluable para comprender el devenir del arte moderno en México.
Publicado por Talamontes Editores, Güero no es un libro de historia ni una biografía tradicional. Es un libro de memoria: ese extraño fruto volátil que combina mito y certidumbre, emoción y verdad. Como señala su sinopsis, creer en un recuerdo es un acto de fe. En estas páginas, la precisión cede su lugar al asombro, al embellecimiento del pasaje vivido y rumiado. La memoria no nace de la razón, sino de los sentidos.
El libro es resultado de una entrevista de largo aliento realizada por Rodrigo Ortega a lo largo de varios años, a través de decenas de sesiones de conversación, revisión de archivo, fotografías y obra plástica. El resultado es un testimonio vivo, íntimo y profundamente humano, enriquecido con más de 179 imágenes entre documentos, fotos inéditas y obra pictórica del maestro Estrada, discípulo de Frida Kahlo y colaborador de Diego Rivera.
La presentación fue también una oportunidad para celebrar el legado de Estrada, quien ha dedicado más de ocho décadas al arte y la docencia, y cuya huella está inscrita en los muros del Anahuacalli, particularmente en el techo de Tláloc de la sala 8 del museo. Su voz, ahora también impresa, contribuye a preservar una parte invaluable de la historia del arte en México, desde una perspectiva personal que emociona, interpela y conmueve.
El Museo Diego Rivera Anahuacalli agradece profundamente la participación de quienes acompañaron esta jornada especial, dedicada al arte, la palabra y la memoria.
Sobre el Museo Anahuacalli
El Museo Anahuacalli, diseñado por Diego Rivera, es un destacado recinto de arte contemporáneo y prehispánico. Construido entre 1942 y 1964, su arquitectura refleja una integración con la naturaleza, albergando una extensa colección de Rivera de más de 50,000 objetos precolombinos, de los cuales 2,000 se exhiben.
El museo ofrece tres niveles que representan el inframundo, el mundo terrenal y el supramundo, complementados por una reserva natural circundante.
Recientemente ampliado por Mauricio Rocha, el Anahuacalli atrae a más de 10,000 visitantes mensuales y alberga diversos eventos culturales y educativos, fusionando el arte en un diálogo único.
Sobre Arturo Estrada
Arturo Estrada Hernández, nacido en Panindícuaro, Michoacán, en 1925, es uno de los últimos representantes vivos del muralismo mexicano y un testigo clave de su época. Fue alumno de Frida Kahlo en la Escuela de Pintura y Escultura “La Esmeralda”, donde también estudió bajo la guía de Diego Rivera, José Chávez Morado y Raúl Anguiano. Formó parte del grupo de estudiantes cercanos a Kahlo conocido como “Los Fridos”, y desde entonces desarrolló una carrera comprometida con las causas sociales y con el arte público. A lo largo de más de ocho décadas, su obra ha abarcado desde la pintura mural hasta el caballete, manteniéndose siempre fiel a una visión figurativa, crítica y profundamente enraizada en la realidad mexicana.
Además de su labor artística, Estrada ha sido un formador de generaciones como maestro y director en “La Esmeralda”, y colaborador en importantes proyectos artísticos nacionales. Participó directamente con Diego Rivera en la creación del Museo Anahuacalli, donde trabajó en elementos arquitectónicos como el techo de Tláloc de la sala 8. Su legado artístico incluye murales en espacios públicos como el Metro de la Ciudad de México y piezas que abordan tanto la vida cotidiana como los grandes temas sociales del país. Hoy, a cien años de vida, su voz permanece vigente y lúcida, y su testimonio constituye una aportación invaluable al entendimiento del arte mexicano del siglo XX.
Sitio web: www.museoanahuacalli.org.mx
Facebook: Museo Anahuacalli
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