“El conjunto de estas actuaciones presenta características compatibles con un patrón de interferencia indebida en el ejercicio de la libertad de religión o de creencias, particularmente cuando las restricciones recaen sobre manifestaciones externas de la fe…”
MADRID.- El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) condenó este viernes el impedimento de salida del país contra el sacerdote católico Castor Álvarez Davesa, quién se disponía a viajar a Estados Unidos para participar en una ordenación episcopal de un religioso de origen cubanoamericano, según denunció el propio sacerdote en Facebook.
“El impedimento de salida y de entrada al país es uno de los instrumentos represivos del régimen cubano en contra de cualquier persona que disiente. La oficina de asuntos religiosos del Partido Comunista de Cuba insiste en utilizarlo, incluso en los graves momentos que vive el país”, señaló el OCDH.
“El caso del padre Castor no es aislado, sino que estamos ante una escalada represiva, que incluye a líderes religiosos”, alertó el Observatorio.
El pasado 28 de junio, el pastor Alian López Rodríguez, miembro de la Alianza de Cristianos de Cuba, fue detenido tras una peregrinación profética bajo el lema “Cuba Libre para Cristo” en la ciudad de Cabaiguán, provincia de Sancti Spíritus. Los miembros de la congregación participaron portando banderas blancas como símbolo de paz, junto a la bandera cubana, mientras oraban por la ciudad.
Recientemente, también fue citado por la policía política, y posteriormente interrogado y amenazado, el pastor Rolando Pérez Lora, conocido como “El pregonero de Cristo”, quien también es miembro de la Alianza de Cristianos de Cuba, y que desarrolla una destacada actividad profética.
Este mismo viernes, el OCDH denunció ante la Relatora Especial sobre la libertad de religión o de creencias de la ONU las violaciones de derechos humanos contra el pastor Rolando Pérez Lora: “una situación continuada de violaciones al derecho a la libertad de religión o de creencias, estrechamente vinculadas con restricciones al ejercicio de la libertad de expresión, de reunión pacífica y de participación en asuntos de interés público, sufridas por el pastor evangélico Rolando Fidel Pérez Lora como consecuencia del ejercicio de su ministerio religioso y de la difusión pública de mensajes de contenido cristiano y cívico”.
El OCDH afirmó “la existencia de un patrón sostenido de hostigamiento, vigilancia, intimidación y amenazas presuntamente atribuibles a agentes estatales y autoridades vinculadas a los órganos de la Seguridad del Estado y de la Policía Nacional Revolucionaria, dirigido a limitar el desarrollo de actividades propias de su labor pastoral, impedir la difusión de sermones y mensajes religiosos a través de medios digitales y generar un efecto inhibidor sobre el ejercicio colectivo de la libertad religiosa dentro de su comunidad de fe”.
En relación con una reciente acta de advertencia, la denuncia indica que aunque “no constituyen formalmente una sanción penal, el incumplimiento del mandato califica como delito de desobediencia, lo cual genera un efecto disuasorio significativo y suelen ser invocadas posteriormente como antecedente para justificar nuevas medidas represivas o procedimientos penales”.
Especial preocupación merece el hecho de que las actuaciones estatales no parecen dirigirse exclusivamente contra la persona del pastor Pérez Lora, sino que producen un efecto expansivo sobre su entorno familiar, su congregación y otras comunidades religiosas.
“Desde la perspectiva del derecho internacional de los derechos humanos, el conjunto de estas actuaciones presenta características compatibles con un patrón de interferencia indebida en el ejercicio de la libertad de religión o de creencias, particularmente cuando las restricciones recaen sobre manifestaciones externas de la fe -como la predicación, la evangelización, la enseñanza religiosa, la difusión de sermones y el acompañamiento espiritual- y parecen estar motivadas por el contenido de los mensajes transmitidos o por su impacto social”, añade la denuncia ante la ONU.


