OCDH condena detención de los influencers Kamil Zayas Pérez y Ernesto Ricardo Medina, del proyecto El4tico, y el acoso contra Berta Soler, líder de las Damas de Blanco

Internacional

La represión contra la libertad de expresión, manifestación y religiosa debe cesar. La represión no es un buen telón de fondo para las negociaciones. Cuba no puede ser ya más una isla cárcel.

MADRID.- El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) condenó este lunes la detención arbitraria de Kamil Zayas Pérez y Ernesto Ricardo Medina, jóvenes influencers del proyecto independiente El4tico, ocurrida el 6 de febrero en Holguín.

Agentes de la Seguridad del Estado, liderados por el capitán del Ministerio del Interior Roiner Herrera Piña, ejecutaron un allanamiento ilegal en la vivienda de Medina. Estos jóvenes, con decenas de miles de seguidores, denuncian pacíficamente a través de redes sociales, sin incitar a la violencia, una realidad de apagones, hambre y miseria. Su arresto forma parte de una campaña difamatoria y acoso psicológico que viola leyes cubanas e internacionales.

El OCDH exige la liberación inmediata de Zayas y Medina, y el cese de la persecución contra ciudadanos cubanos que ejercen su derecho al disenso.

El caso de Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, es otra muestra del nerviosismo de los gobernantes cubanos. La activista enfrenta una nueva ola de represión. El 4 de febrero fue detenida arbitrariamente en La Habana, trasladada entre unidades policiales, interrogada y sometida a prisión domiciliaria sin base legal. La Seguridad del Estado le prohíbe asistir a misa cualquier día de la semana, violando su libertad religiosa.

Soler ha sufrido múltiples arrestos (incluyendo el 1 de enero al dirigirse a la Misa por la Paz) y amenazas directas como “sus días están contados”. Este patrón de hostigamiento sistemático contra las Damas de Blanco incluye desapariciones forzadas y restricciones al culto.

El OCDH exige el fin inmediato del acoso contra Soler y su movimiento, y el respeto a la libertad religiosa. Al tiempo que insta a la comunidad internacional a condenar estas violaciones y exigir al régimen cubano la liberación inmediata de todos los presos políticos.

“La represión contra la libertad de expresión, manifestación y religiosa debe cesar. La represión no es un buen telón de fondo para las negociaciones. Cuba no puede ser ya más una isla cárcel. La solidaridad internacional es esencial para detener esta tiranía, ahora”, afirmó el OCDH.

En enero de 2026, como divulgó recientemente el OCDH, se registraron al menos 390 acciones represivas contra la población civil, incluyendo 42 detenciones arbitrarias, 112 sitios policiales a viviendas, 85 amenazas y 78 citaciones policiales. Este repunte refleja la histeria del régimen ante la crisis económica y social.