- A partir de un texto de Shakespeare, la compañía El Incendio de Isolda propone una versión diferente para darle voz propia a la mujer ante la calumnia
- Del 2 al 31 de agosto, los sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 h
La compañía El Incendio de Isolda llevará al escenario la obra Mucho ruido y pocas nueces, a partir del texto del dramaturgo inglés William Shakespeare, una comedia de enredos que demuestra que las palabras tienen el poder de destruir o crear por igual.
Con dirección de escena de Yulleni Vertti, se escenificará del 2 al 31 de agosto, los sábados y domingos por la tarde-noche, en el Teatro Sergio Magaña, con el apoyo de la Dirección del Sistema de Teatros de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
Se trata de una historia llena de equivocaciones, traiciones e imprevistos, donde los enemigos jurados se pueden terminar amando y donde lo que parece ternura e ilusión, puede estar lleno de crueldad.
La versión cuenta con las actuaciones de David Lynn, José Ponce, Martin Pérez, Dano Ramírez, Yulleni Vertti, Luis Maya, Estela del Rosario, Mariana Batista, Evan Regueira y Jhovardy Vences, así como un vestuario ideado por Estela Fagoaga, escenografía e iluminación de Patricia Gutiérrez y sonorización de Mariana Bautista.
Mucho ruido y pocas nueces es la clásica comedia de equivocaciones en la que la compañía El Incendio de Isolda retoma el famoso texto del dramaturgo inglés William Shakespeare y lo actualiza al esquema de valores de las relaciones románticas de nuestro tiempo.
En una era en la que la discusión sobre el consentimiento, la igualdad y el respeto como valores fundamentales en las relaciones sexo-afectivas, este texto pierde potencia y autoridad, dice la directora Yulleni Vertti.
“Revisitamos un clásico, una comedia romántica llena de enredos y personajes contradictorios, llenos de sarcasmo e ironía en sus palabras y, a su vez, llenos de vitalidad, clamando ser interpretados para recordarnos la dicha de la vida en la relación con los otros”, apunta.
Escrita por William Shakespeare en 1598, se trata de un clásico que desde su título propone un juego de enredos para hablar sobre “la seducción, el cortejo y, a su vez, de la complejidad de las relaciones, nuestros temperamentos y la fragilidad que surge a merced de ellas”.
En la obra original –recuerda la directora de escena– después de una terrible conspiración, el enamorado termina deshonrando a su amada por celos. Ella finge su muerte, pero se vuelven a encontrar y terminan juntos.
A la luz de los tiempos actuales, la humillación que sufre Hero por su amado Claudio es grave, pero se podría considerar como slut shamming (discriminación por promiscuidad). Por otra parte, lo más grave es que él cree en la palabra de otros, poniéndola por encima de cualquier diálogo con la joven Hero.
Yulleni Vertti subraya que Shakespeare cierra la obra con un acto de perdón y olvido: Hero se casa a pesar de la violencia que Claudio ejerció públicamente sobre ella.
Hero, después de ser calumniada, repudiada en público y obligada a hacerse pasar por muerta, termina aceptando feliz de nuevo a Claudio, quien la humilló de manera muy violenta porque “el amor lo soporta todo” y lo más importante es “la aceptación masculina para valer como mujer”.
No nos parece justificable contar historias que representen la violencia, los celos y la inseguridad como sinónimos de amor –subraya la directora–. Así pues, la producción decidió cambiar el final de la pareja que conforman Hero y Claudio por una resolución más acorde con la realidad que queremos construir para las formas de relacionarnos en pareja.
Así es que, en nuestra propuesta escénica se le da a Hero una voz propia para poner un alto a los hombres que pretenden decidir por ella, para manifestar que vale por sí misma y que no acepta a Claudio de nuevo.
Para nuestro tiempo, este final representa “un grave problema”, pues normaliza la violencia y se pone en conflicto con valores como la equidad de género, la libertad de las mujeres a ser dueñas de su voluntad y de sus cuerpos, a la vez que cerrar el tema como si todo quedará en el olvido reproduce y desestima la situación de muchas mujeres en contextos de violencia”.
Mucho ruido y pocas nueces, montaje de la compañía El Incendio de Isolda a partir del texto de William Shakespeare, cumplirá temporada del 2 al 31 de agosto, los sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 h, en el Teatro Sergio Magaña (Sor Juana Inés de la Cruz 114, colonia Santa María La Ribera, Metro San Cosme).
Admisión: Entrada general $204. Los boletos se pueden adquirir en la taquilla del teatro y en las plataformas digitales de Ticketmaster. Aforo al 100% de la capacidad del teatro.
Para conocer la programación de la Dirección del Sistema de Teatros de la Ciudad de México, visite la página: www.teatros.cultura.cdmx.gob.mx o la aplicación TeatrosCDMX, disponible en los sistemas operativos Android e IOS y en las redes sociales: Facebook @TeatrosCdMexico, Twitter @TeatrosCdMexico e Instagram @teatroscdmexico.

