Por Rita Magaña Torres
Tras la cancelación de la reunión de comisiones unidas del Senado para dictaminar el llamado Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano (MC) coincidieron en señalar que Morena no cuenta con los votos suficientes y enfrenta resistencias incluso entre los partidos aliados.
El coordinador del PAN, Ricardo Anaya, afirmó que la suspensión del proceso legislativo refleja desorden en Morena, es decir “se les hizo bolas el engrudo».
Por ello, hizo un llamado a que ya mejor retiren de manera definitiva esa «barbaridad» de iniciativa, la cual no sirve y lo están diciendo los propios aliados de Morena, porque no atiende el verdadero problema de detener a los criminales, al dinero del narcotráfico que está financiando campañas y controlando candidatos, así como de la sobrerepresentación.
Advirtió que la propuesta tiene inconsistencias, particularmente en el artículo 115 constitucional, que lejos de reducir costos, podría obligar a aumentar el número de regidores en más de mil municipios.
También consideró que la figura de Revocación de Mandato planteada favorece de manera inequitativa al Ejecutivo Federal, “eso no es democracia, eso es abuso”.
Anaya alertó sobre el riesgo de empatar la elección judicial con los comicios de 2027, cuando se renovarán gubernaturas, congresos locales y ayuntamientos en la mayor parte del país, lo que generaría “caos” electoral.
Al respecto, el coordinador del PRI, Manuel Añorve, confirmó que su bancada votará en contra del proyecto, al que calificó como un intento de Morena por “apoderarse del sistema electoral” y definir “quién gana y quién pierde”.
El legislador priista atribuyó la postergación del dictamen a negociaciones de última hora dentro del oficialismo.
“Es un muy mal pretexto haber bateado el bote de hoy para mañana (martes) seguramente se trata de tener alguna negociación final, pero también la respetamos y lo que sí es seguro, lo que les he venido subrayando, vamos a votar en contra”, señaló.
Añorve acusó que la reforma busca permitir que la Presidenta participe en campañas durante el proceso electoral de 2027, lo que implicaría el uso de recursos públicos para favorecer a Morena.
Asimismo, cuestionó contradicciones en la redacción de la iniciativa y advirtió que podría incrementar el gasto público en lugar de reducirlo.
Por su parte, el coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, consideró que el Plan B carece de sustento y podría resolverse, en varios de sus puntos, sin necesidad de una reforma constitucional, es una iniciativa que no tiene sustancia.
Castañeda subrayó que es una iniciativa plagada de pifias, está la pifia de eliminar de un plumazo literalmente la paridad y por otro lado una ausencia de cálculo elemental para saber el verdadero impacto que tendría una reforma al 115 constitucional y la integración de los ayuntamientos.
Expresó la intención de vincular la revocación de mandato con el proceso electoral representa un riesgo, al convertir una herramienta ciudadana en un instrumento de poder.


