- Cristina Ruiz Sandoval: Las embajadas hoy son premios de consolación y refugio de cómplices del narcogobierno.
- El PRI exige una política exterior digna, profesional y transparente que defienda el interés nacional, declaró Carolina Viggiano.
Durante la sesión en la que se analizó el Primer Informe de Gobierno en materia de política exterior, legisladoras del Grupo Parlamentario del PRI en el Senado denunciaron que la diplomacia mexicana atraviesa una de sus peores crisis, marcada por la improvisación, la corrupción y la sumisión al poder extranjero.
La senadora Cristina Ruíz Sandoval afirmó que la política exterior del actual gobierno se ha convertido en un “catálogo de ocurrencias y favores políticos”, donde los puestos diplomáticos se entregan como premios de consolación a amigos y cómplices.
“Las embajadas son el refugio de corruptos. Los consulados se utilizan como pagos de favores. Ahí están Omar Fayad, Quirino Ordaz o Rutilio Escandón, señalado por vínculos con la delincuencia organizada. Se ha expulsado la experiencia diplomática de la SRE y en su lugar se nombran operadores políticos”, acusó.
La mexiquense advirtió que mientras el gobierno presume soberanía, en los hechos existe una sumisión total a Washington:
“Huachicol fiscal, corrupción en aduanas, tráfico de armas y drogas, y un narcogobierno que guarda silencio. No hay estrategia, no hay resultados. Sólo protección a cómplices”, señaló.
Por su parte, la senadora Carolina Viggiano Austria criticó la falta de transparencia en la relación con Estados Unidos y la pasividad internacional de México.
“El gobierno presume soberanía, pero en la práctica acepta imposiciones. No hay claridad sobre el trato con Donald Trump y cada día aumentará la presión de la Casa Blanca. México se ha vuelto pasivo, con un margen de acción reducido y sin liderazgo en foros multilaterales”, subrayó.
La priista también alertó sobre el recorte a la red consular en Estados Unidos, el déficit histórico de atención a los migrantes y la imposición de aranceles que, lejos de fortalecer la industria nacional, afectan de manera directa la economía de las familias mexicanas.
Finalmente, las legisladoras coincidieron en que el PRI impulsará una política exterior profesional, digna y soberana, que devuelva a México el prestigio que tuvo en décadas pasadas y que coloque la diplomacia al servicio de las y los mexicanos, no de los intereses de un grupo en el poder.
“En el PRI defenderemos siempre una política exterior firme, transparente y capaz de transformar la geopolítica en bienestar para las familias mexicanas”, concluyeron.

