La Danza en el INBAL: 80 años de historia, memoria y nuevos territorios para el futuro

Cultura
  • La Coordinación Nacional de Danza impulsa la creación, la investigación, la formación y la difusión de esta disciplina, con énfasis en la descentralización y la diversidad
  • La agenda conmemorativa incluye el remontaje de Zapata y publicaciones dedicadas a Guillermina Bravo y a la historia del Premio Nacional de Danza

El próximo 31 de diciembre, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, cumplirá 80 años de impulsar el desarrollo de las artes en el país. En este contexto, Alonso Alarcón Múgica, coordinador nacional de Danza, reflexiona sobre la trayectoria de esta disciplina en el Instituto, sus aportaciones al desarrollo artístico de México y las perspectivas para su futuro.

“La relevancia de los 80 años del INBAL tiene que ver con el andamiaje entre la gran historia de la danza en México y los grandes personajes que se han dado cita en diferentes ámbitos de lo que es el INBAL: la creación, la docencia, la investigación, la producción, la circulación y la política nacional”, señaló.

Alarcón subrayó que el aniversario también representa una oportunidad para mirar hacia adelante y continuar imaginando nuevas perspectivas para la danza en México, con una visión que permita ampliar su presencia y reconocer la diversidad de expresiones, generaciones y comunidades que conforman el panorama dancístico nacional.

En este sentido, destacó la importancia de que las danzas de raíz africana, las creadas por mujeres y las propuestas de comunidades LGBTQ+ formen parte habitual de las programaciones, al tiempo que se fortalezcan los espacios para niñas, niños y adolescentes. “Me parece que el instituto está generando esas rutas para que la danza se pueda seguir desarrollando a nivel nacional en todos los rincones de la República”, afirmó.

La Coordinación Nacional de Danza trabaja en la descentralización y el fortalecimiento de una política nacional para esta disciplina. Como ejemplo, Alarcón mencionó la convocatoria Danza Saberes Danzados, cuya segunda edición, realizada en 2026, apoyó 95 proyectos de 22 estados de la República, con el propósito de atender las necesidades y propuestas de las comunidades dancísticas en distintas regiones del país.

Asimismo, explicó que la Coordinación desarrolla sus actividades a partir de ejes como la creación, la difusión, la investigación y la memoria, además de impulsar la diversidad, la cultura de paz, el trabajo con mujeres y comunidades LGBTQ+ y afrodescendientes, así como la formación de públicos.

En materia de creación coreográfica, destacó programas como EfiDanza, el Premio Nacional de Danza INBAL-UAM Guillermo Arriaga y los proyectos vinculados con el Sistema Nacional de Creadores. También señaló la incorporación de categorías para creadores emergentes, en consolidación y consolidados dentro del Premio Nacional de Danza, con el objetivo de favorecer el encuentro intergeneracional y la participación de nuevos exponentes.

Como parte de las actividades conmemorativas por los 80 años del INBAL, la Coordinación Nacional de Danza participa en diversas iniciativas relacionadas con la memoria histórica de esta disciplina. Entre ellas se encuentran el remontaje de la obra Zapata, de Guillermo Arriaga; la publicación de un libro de Margarita Tortajada sobre las últimas décadas del Premio Nacional de Danza, y un volumen dedicado a Guillermina Bravo, figura fundamental de la danza mexicana.

Alarcón considera que la historia de la danza en el INBAL está estrechamente vinculada con la construcción de instituciones, compañías, escuelas y espacios de investigación que han permitido preservar y renovar esta disciplina. En este proceso, recordó las aportaciones de figuras como Guillermina Bravo y Guillermo Arriaga, entre otros protagonistas que contribuyeron a consolidar distintas vertientes de la danza en México.

Originario del estado de Veracruz, Alonso Alarcón entró en contacto con la danza desde los siete años, cuando formó parte del Ballet Folclórico Infantil de la escuela primaria Adolfo Ruiz Cortines, en Xalapa. Posteriormente, se incorporó al Ballet Folclórico del maestro Miguel Vélez Arceo, de la Universidad Veracruzana, y desarrolló una trayectoria como bailarín de danza contemporánea, coreógrafo e investigador.

En noviembre de 2024 fue nombrado coordinador nacional de Danza del INBAL, cargo que, señaló, representa “una gran responsabilidad y la oportunidad de generar cambios en el panorama dancístico a través de programas que fortalezcan a las comunidades históricamente marginadas e invisibilizadas”.

Finalmente, Alarcón señaló que los 80 años del INBAL representan no solo una oportunidad para mirar hacia el pasado, sino también para proyectar el futuro de la danza en México: “Una perspectiva donde el INBAL ha sido esta instancia para imaginarnos nuevos territorios de la danza en México y visibilizar con esa fuerza y con esa raíz lo que nos lleve hacia adelante”.