Inaceptable pasividad del Gobierno de la Ciudad de México frente a los pinchazos en el transporte público: GPPRI

Metrópoli

• Exige a autoridades capitalinas reforzar la seguridad ante ataques con jeringas en el transporte público y aplicar medidas preventivas con enfoque de género y derechos humanos.
• El PRI advirtió que estas agresiones no solo son físicas, sino también una amenaza para la salud pública por el posible uso de sustancias tóxicas.

El Grupo Parlamentario del PRI en el Senado de la República condenó la omisión de las autoridades de la Ciudad de México ante la creciente ola de agresiones conocidas como pinchazos, perpetradas en el transporte público. Las y los legisladores priistas advirtieron que la indiferencia institucional frente a estos ataques representa una grave amenaza en materia de seguridad pública, salud y derechos humanos.
El senador Manuel Añorve Baños, coordinador del grupo parlamentario, advirtió que “son más de cuarenta denuncias y siguen sin tomarse decisiones firmes. No es percepción ni histeria colectiva: son agresiones reales, cobardes, y cada omisión del gobierno capitalino es una forma de complicidad”. Subrayó que las víctimas, en su mayoría mujeres jóvenes, han sido atacadas con objetos punzocortantes, algunas con presencia confirmada de sustancias inyectadas. “Cuando ya hay resultados toxicológicos positivos, lo que sigue no es una rueda de prensa: es actuar”, sentenció.
Mediante una proposición con punto de acuerdo, publicada en la Gaceta Parlamentaria de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión el PRI exigió que la Fiscalía, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el Sistema de Transporte Colectivo Metro y la Dirección General del Metrobús fortalezcan los protocolos de vigilancia, seguridad e investigación, y que se implemente una estrategia de prevención con perspectiva de género y derechos humanos. Esta debe incluir botones de auxilio visibles, personal capacitado y campañas informativas eficaces en todas las estaciones.
“Si no pueden garantizar un traslado seguro en el Metro, están fallando en lo más elemental”, acusó Añorve. “Cada día que pasa sin respuesta institucional es un día en que se normaliza la violencia. Y cada autoridad que minimiza el problema se convierte, por omisión, en parte de él”.
El Grupo Parlamentario del PRI advirtió que los pinchazos no solo constituyen agresiones físicas; también son una amenaza para la salud pública por el posible uso de sustancias tóxicas o contaminadas. Recordó que la Organización Mundial de la Salud ha identificado las lesiones por objetos punzocortantes como una vía significativa de contagio de enfermedades transmisibles como hepatitis B, hepatitis C y VIH.
“Quien minimiza este fenómeno, lo tolera. Y quien lo tolera, abandona a las víctimas”, concluyó el senador Añorve, al reiterar que el PRI no permitirá que este crimen quede sepultado por la burocracia ni disuelto en declaraciones inertes.
Según datos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, hasta el 7 de mayo de 2025 se han recibido 41 denuncias por pinchazos: 33 ocurrieron en el Metro, 4 en el Metrobús, 3 en vía pública y 1 en el Pumabús. Cuatro de estos casos dieron positivo a pruebas toxicológicas.