- La secretaria Columba Jazmín López Gutiérrez tomó protesta a María Eugenia Rojano Valdés como presidenta del Consejo Directivo de la AMSDA para el periodo 2026-2028
- Las 32 secretarías de AGRICULTURA trabajarán en una política agrícola con visión territorial, desarrollo sustentable y de apoyo a las familias productoras
- Con la llegada de María Eugenia Rojano a la AMSDA, las entidades federativas alinearán estrategias de cultivo único, sanidad agroalimentaria y apertura de mercados internacionales
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) y la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Agropecuario (AMSDA) trabajarán coordinadamente en una política pública integral que fortalezca la capacidad productiva, responda con eficacia a los retos y garantice mejores condiciones a las y los productores de pequeña y mediana escala.
Al participar en la Asamblea General Ordinaria de la AMSDA —donde tomó protesta a la secretaria del Campo del Estado de México, María Eugenia Rojano Valdés, como presidenta de esta asociación para el periodo 2026-2028—, la titular de AGRICULTURA, Columba Jazmín López Gutiérrez, resaltó que esta política debe contar con una visión territorial, centrarse en las familias productoras y fortalecer la soberanía alimentaria, como lo ha encomendado la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
“El campo mexicano no es un negocio de unos cuantos; son familias trabajando. Vamos a sacar el campo adelante juntos, con un enfoque de desarrollo rural sustentable, integral, participativo y comunitario que devuelva las oportunidades a nuestras comunidades”, externó a las y los 32 integrantes de la AMSDA.
López Gutiérrez hizo énfasis en la importancia de trabajar con el acompañamiento de los bienes públicos, los centros de investigación, las universidades y el sector privado para reforzar las acciones centradas en revertir el deterioro de los suelos, promover una transición agroecológica e impulsar el desarrollo de biofábricas regionales que aprovechen esquemas orgánicos.
Subrayó que la transformación del campo también debe atender las condiciones sociales y económicas de las comunidades rurales, a fin de generar oportunidades para las nuevas generaciones y, de esta manera, evitar que las y los jóvenes abandonen sus lugares de origen.
Por otra parte, vinculó la producción agrícola con la salud pública y urgió a sus contrapartes a diseñar proyecciones de mercado que garanticen el abasto local. Del mismo modo, promovió el consumo de alimentos altamente nutritivos, como maíz y frijol, para combatir problemáticas como la diabetes y la hipertensión.
La secretaría Columba Jazmín López Gutiérrez recordó que el Gobierno de México también ha puesto a disposición el crédito Cosechando Soberanía —con tasas de interés preferenciales y seguros agropecuarios— e impulsado los acuerdos nacionales del maíz y el jitomate, alianzas estratégicas que han permitido estabilizar los mercados, garantizar precios justos, brindar certidumbre a las y los productores y asegurar el abasto de la canasta básica.
Al asumir la presidencia de la AMSDA, María Eugenia Rojano Valdés, enfatizó que esta asociación es un espacio fundamental para coordinar el diálogo institucional, ya que el sector agropecuario exige unidad, organización y rumbo; asimismo, destacó la importancia de avanzar en la estrategia de un cultivo único por entidad para lograr un mayor impacto.
Con su nombramiento, Rojano Valdés se convierte en la primera mujer en presidir la AMSDA, desde donde encabezará los esfuerzos para fortalecer la coordinación entre el Gobierno de México, a través de AGRICULTURA, y las entidades federativas y así consolidar una agenda común en favor de la soberanía alimentaria.
Entre los principales ejes de trabajo para la Presidencia 2026-2028 se encuentra la participación en la próxima reunión de las y los secretarios y ministros de Agricultura de México, Estados Unidos y Canadá, que se llevará a cabo en Alberta, Canadá, donde se buscará consolidar una posición común de quienes representarán a las entidades mexicanas.
Asimismo, se dará prioridad al fortalecimiento de la sanidad e inocuidad agroalimentaria, la diversificación de los mercados internacionales y a reducir la vulnerabilidad ante el contexto geopolítico.


