GPPRI rechaza reforma digital: autoritaria, centralista y peligrosa para la privacidad

Política
  • Al fijar el posicionamiento de la bancada priista, los senadores Néstor Camarillo y Paloma Sánchez, advirtieron que la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones concentrará trámites, eliminará autonomía local y abrirá la puerta al espionaje.
  • Al hablar en contra, la legisladora Mely Romero, rechazó la reforma por violar el reglamento, poner en riesgo la privacidad y ser, dijo, “un caballo de Troya” para el control político.

Los senadores del PRI Néstor Camarillo Medina y Paloma Sánchez Ramos fijaron el posicionamiento de su bancada en contra del dictamen que expide la Ley Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos. Afirmaron que lejos de simplificar, la propuesta del oficialismo es un intento de control centralizado disfrazado de modernización.

“Decimos sí a los trámites más simples, sí a combatir la corrupción, pero no a un gobierno que quiere espiar a la gente, no a una ley que humilla a los estados y municipios, no a una agencia que se quiere volver todopoderosa y no a una digitalización sin derechos, sin equidad y sin libertad”, advirtió Néstor Camarillo.

El legislador poblano denunció que la ley “no elimina trámites, los concentra; no elimina la burocracia, elimina la autonomía”. Señaló que la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, encabezada por José Antonio Peña Merino, tendrá control total sobre trámites de los tres órdenes de gobierno, incluso del Congreso y el Poder Judicial, sin vigilancia ni rendición de cuentas.

“Es una super oficina del Ejecutivo federal sin contrapesos. Así de claro: un atentado contra el federalismo”, afirmó. También criticó la creación del expediente digital ciudadano, que concentrará datos como huella, iris, historial clínico y movimientos. “Si no usas la llave digital, no podrás hacer trámites ante el gobierno”, alertó. Además, reprochó que no se hayan informado los costos ni los mecanismos de adjudicación: “Eso es peligroso para las y los mexicanos”.

Paloma Sánchez Ramos acusó que la reforma es parte del deterioro institucional del país. “Cada voto del oficialismo representa el avance de la discrecionalidad, el abuso del poder y la corrupción”, señaló. Y fue más allá: “No queremos que nuestro país, vulnerado ya por el crimen organizado por su alianza con el Gobierno, termine secuestrado por los intereses mafiosos de unos cuantos”.

La senadora advirtió que entregar los datos será obligatorio y que la privacidad desaparecerá. “¿Quién va a garantizar que esa información no se use para espiar? Si hay un hackeo o filtración, habrá suplantaciones de identidad, extorsiones y amenazas. No hay defensa posible para la gente”, sentenció.

También criticó el impacto fiscal de la reforma. “No queda claro cómo estados y municipios conservarán el control de sus trámites y sus ingresos. Más del 80 por ciento de sus recursos depende ya de transferencias federales insuficientes”, advirtió.

“La ley vulnera el federalismo y atenta contra la autonomía fiscal del país”, advirtió la legisladora sinaloense, y subrayó que en el PRI están plenamente convencidos de que eliminar los contrapesos en un tema tan delicado como la protección de los datos personales de millones de ciudadanos “es una pésima idea”. Sentenció: “No queremos que México se convierta en un Estado de vigilancia masiva”.

Ambos senadores reiteraron el voto en contra del dictamen. “Queremos una transición digital basada en el respeto a la individualidad y el derecho de las y los mexicanos a proteger su privacidad. Sí queremos un México moderno, pero queremos más un México transparente, con vocación federalista y, por encima de todo, democrático”, concluyeron

Durante la discusión en lo general, la senadora priista Mely Romero Celis se manifestó en contra del dictamen de Morena, al advertir que fue aprobado en solo tres días y sin consulta a usuarios ni expertos. “Hoy quieren que cambie radicalmente la administración pública en 180 días con una iniciativa que fue dictaminada en sólo tres días, en franca violación de nuestro Reglamento”, denunció.

Cuestionó la falta de resultados del gobierno, particularmente en el IMSS, donde persisten fallas como lentitud, citas postergadas, problemas de verificación y navegadores incompatibles. “¿Por qué? ¿Porque en el Seguro Social o no tienen o no quieren tener la capacidad de aprovechar la tecnología que sí existe?”, expresó.

“Lo que esta ley es en realidad, es un caballo de Troya”, advirtió la legisladora Colimense al dejar claro el firme rechazo al dictamen. “Lo decimos fuerte y claro: no aceptamos una ley sin contrapesos, no aceptamos que se entreguen nuestros datos a un aparato político y no aceptamos una ley que, en lugar de simplificar la vida, la controle”.