- Dionisio Meade, acompañado por Juan Bordes Aznar y Rosa María Ramírez Zamora, entregó el “Premio Alberto Baillères en Ciencias de la Tierra, Energías Renovables y Medio Ambiente 2025-2026” a 13 egresadas y egresados universitarios
El cuidado del planeta se ha vuelto más prioritario que nunca; a partir de la COVID tenemos mayor conciencia de que solo tenemos un espacio común y que respetarlo y cuidarlo es parte de nuestra labor cotidiana, indicó el presidente del Consejo Directivo de Fundación UNAM, Dionisio Meade García de León.
Por ello, prosiguió, para estimular entre las nuevas generaciones de universitarios la investigación científica en torno al cuidado planetario, se entregó el “Premio Alberto Baillères en Ciencias de la Tierra, Energías Renovables y Medio Ambiente 2025-2026”, que otorgan de manera conjunta Fundación UNAM y Grupo BAL.
En su octava edición, se distinguió a 13 tesis de jóvenes egresadas y egresados de la Universidad Nacional en licenciatura, maestría y doctorado, quienes desarrollaron propuestas científicas en torno a temas como el monitoreo de sismos, sistemas de almacenamiento de energía y estudios sobre la concentración de minerales en zonas mineras, entre otros.
En la Unidad de Seminarios Dr. Ignacio Chávez, Dionisio Meade expresó que este estímulo (otorgado al primero, segundo y tercer lugar en cada una de las tres categorías) es posible gracias a la alianza entre la academia y la industria. “Juntos fomentamos la educación superior, debemos estar unidos para lograr un México mejor”.
Conocimiento compartido
De acuerdo con la directora del Instituto de Ingeniería, Rosa María Ramírez Zamora, el galardón corrobora la excelencia académica bajo una visión indispensable para el México del siglo XXI, aquella que une el rigor científico más estricto con una profunda responsabilidad social y ambiental. “El conocimiento no nace de forma aislada, la riqueza y el impacto del mismo es compartido e interdisciplinario”.
Luego de felicitar a las y los premiados (siete egresadas y egresados de esa entidad universitaria), consideró que también representa un triunfo para la Universidad Nacional, pues confirma la dedicación y el talento estudiantil, a hombres y mujeres que han dedicado cientos de noches al trabajo de campo y a hipótesis que fallaron y volvieron a formularse.
“La transición hacia las energías renovables, la gestión equitativa y sostenible del agua, el análisis riguroso de la geología ambiental y la búsqueda de equilibrios en los sectores minerales y mineralúrgicos exigen mentes brillantes y una ciencia e ingeniería dotada de propósito ético”, manifestó.
Ramírez Zamora recordó que Alberto Baillères creía en el valor del esfuerzo, en el poder transformador de la educación y en el impulso a la juventud mexicana como el verdadero motor de cambio para nuestro país, por lo que ver a las y los galardonados de esta casa de estudios recibir el Premio en áreas estratégicas demuestra que nuestra Universidad sigue cumpliendo de manera cabal su pacto histórico con la sociedad: generar conocimiento útil, ético, libre y de frontera.
Juan Bordes Aznar, director corporativo de Grupo BAL, rememoró que hace ocho años Alberto Baillères buscó la forma de generar un premio para egresados de la UNAM, pues estaba convencido de la importancia de la educación y el apoyo a las personas.
Vamos por buen camino
A nombre de los premiados, Danlya Annais Delgado Escamilla agradeció a Fundación UNAM y Grupo BAL por ser “instituciones que nos confirman que creen y apuestan por el talento, que confían en el trabajo de los estudiantes y que nos hacen sentir que vamos por buen camino”.
En la categoría Licenciatura el primer lugar fue para ella, por la tesis “Monitoreo sísmico de la Ciudad de México mediante sismología de fibra óptica”. En Maestría el primer sitio correspondió a Emilio de Jesús Rojas Hernández, por el estudio “Validación experimental para el dimensionamiento óptimo de los sistemas de almacenamiento de energía por baterías mediante un enfoque de arbitraje energético en las microrredes”.
En Doctorado se le otorgó a Víctor Salvador Almada Gutiérrez, por la tesis “Estudio de los controles de las mineralizaciones hipogénicas y supergénicas del depósito Buenavista del Cobre, Cananea, Sonora, México”.



