Fonografía y producción digital convergen en investigación de la UAM

Cultura
  • La actividad examinó la dimensión física de la resonancia y el vínculo actual con las herramientas auditivas
  • El artista recreó antiguos métodos de registro con código, modelado tridimensional e impresión 3D

La reconstrucción de antiguos sistemas de captación sonora con recursos digitales y procesos manuales centró el conversatorio Fonografías Atemporales: Recreación del registro mecánico del sonido desde la creatividad y las nuevas tecnologías, impartido por el artista Víctor Prados Pinto.

El encuentro, celebrado en la Casa Rafael Galván de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), abordó la evolución de los dispositivos empleados para conservar y reproducir audio entre finales del siglo XIX y principios del XX, así como su reinterpretación desde la creación artística, el diseño tecnológico y la impresión 3D.

Prados Pinto, estudiante de la Licenciatura en Arte y Comunicación Digitales de la Unidad Lerma, explicó en entrevista que la iniciativa recupera procedimientos analógicos no como objetos de nostalgia, sino como saberes capaces de mostrar otras formas de percepción y acercar a las personas al procesamiento acústico desde su naturaleza tangible.

El universitario indicó que una de las motivaciones de su trabajo fue recobrar el asombro ante medios especializados cuyo funcionamiento suele permanecer oculto en los modelos recientes.

“Nos vamos separando de la materialidad de la escucha y dejamos de comprender cómo funcionan los instrumentos que utilizamos”, señaló.

Su obra incorpora discos funcionales de resina fotosensible, acrílico, vidrio y obsidiana, creados con código, diseño virtual y técnicas inspiradas en mecanismos históricos.

Estas piezas permitieron revisar esquemas iniciales de inscripción acústica, en los cuales las vibraciones se convertían en surcos sobre diversas superficies por la acción de agujas, membranas y bocinas.

El recorrido retomó las aportaciones de Édouard-Léon Scott de Martinville, creador del fonoautógrafo; Charles Cros, quien formuló las bases del paleófono, y Thomas Alva Edison, inventor del fonógrafo. Sus contribuciones trazaron el camino desde la fijación gráfica de las ondas hasta la reproducción comercial del sonido.

La exposición incluyó experiencias vinculadas con la arqueología de medios, entre ellas las intervenciones del videoartista Nam June Paik, quien descubrió nuevas posibilidades estéticas al modificar aparatos electrónicos.

Desde esta perspectiva, volver a metodologías pioneras ayuda a cuestionar los patrones vigentes de consumo y a debatir la creciente dependencia de procesos automatizados.

También se presentaron iniciativas dedicadas a preservar archivos auditivos, como IRENE, dispositivo desarrollado en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley que obtiene imágenes virtuales de los surcos sin establecer contacto con los soportes originales.

Al cierre, las y los asistentes construyeron un reproductor con componentes de uso cotidiano. El ejercicio facilitó el reconocimiento de fundamentos propios de la acústica mecánica y propició un acercamiento directo a nociones anteriores a la consolidación de los formatos modernos.

Prados Pinto consideró que recintos universitarios como los de la UAM abren rutas para el examen crítico de los lenguajes vigentes y sus implicaciones sociales. El diálogo destacó la importancia de reincorporar métodos materiales y colectivos que impulsen otras vías de experiencia sensorial, creatividad e intercambio cultural.