Morena ‘descapitaliza’ para 2027
Urbano Barrera
El Movimiento de Regeneración Nacional llegará descapitalizado a las elecciones de 2027 y agonizando en las del 2030.
Ya no tiene ingresos multimillonarios por concepto de ‘Huachicol Fiscal’, tampoco por operaciones financieras resultado de productos chinos y precursores procedentes de Asía.
A sujetos como Alfonso Romo y sus casas de bolsa les ataron las manos y no podrán transferir dinero suficiente como para patrocinar una elección.
A los capos del narcotráfico, Morena y el gobierno actual, les jugó chueco, no les dio la protección adecuada y los traicionó.
Ahora el dinero sucio llegará por supuestas aportaciones del ‘pueblo bueno’, de los sectores productivos, se van a sacar de la manga que del trabajo honesto, de la buena administración, los ahorros y, que se manejarán solo con los presupuestos oficiales, sin violar los límites de campaña.
Los operadores de Morena están desesperados y aún no reciben el golpe mortal de parte del gobierno de Estados Unidos.
Es un secreto a voces que hay más de 200 políticos, personajes y funcionarios a quienes ya se les retiró la visa para viajar a la Unión Americana.
Esta restricción es un mensaje o aviso de que no son sujetos de confianza, que están siendo investigados y, poco a poco, habrán de ser aniquilarán como ‘moscas’ a golpe de periódico.
Lo hace New York Times, Angeles Times, Post y muchos rotativos más que reciben las filtraciones de gobierno.
Por tal, en forma desesperada lanzaron su iniciativa de nulidad de elecciones por intervención extranjera.
Es demasiado tarde, en Estados Unidos ya se tiene toda la información sobre quiénes son los operadores financieros de Morena, los contactos con el crimen organizado, los enlaces con el extranjero y quiénes manejan los negocios sucios de la política-electoral.
Los primeros círculos políticos de Morena si pierden las futuras elecciones ganan, toda vez que ahora temen más a la cárcel que a los resultados negativos en las urnas.
Es lógico, su discursos es de supuesta entereza y en los tiempos de propaganda matutina se presentan como si nada ocurriera, cuando por dentro se consumen.
Desde Palacio Nacional se trata de confundir a la ciudadanía con una mal llamada defensa de la soberanía, cuando no somos capaces siquiera de producir un chip electrónico y dependemos casi al cien por ciento de Estados Unidos.
Se trata de negar una realidad, cuando la verdadera amenaza es la posible postulación de candidatos narcos que se movilizarán con dinero sucio producto de la exportación de fentanilo y drogas sintéticas, con el dinero de los fraudes, de la extorsión, de l ‘Huachicol’ y de la ordeña inmisericorde del presupuesto oficial.
También de los impuestos, de la persecución no solo de grandes contribuyentes, sino de los integrantes de la clase media y clase trabajadora, de los contribuyentes cautivos y de las reformas que vienen en 2027, 2028 y 2029 para captar más ingresos.
La nulidad de elecciones será utilizada como control político-electoral por el oficialismo. Sin mirar atrás y ver que el gobierno de Morena ha intervenido en asuntos políticos de diversos países sudamericanos.
Además ha utilizado asesores extranjeros en México y en otros países, utilizar las embajadas y consulados como oficinas de espionajes y trabajo tendiente a sabotaje.
La reforma utiliza un concepto ambiguo de “intervención extranjera”, lo que podría permitir interpretar como causal de nulidad investigaciones periodísticas, informes de organismos internacionales o denuncias provenientes del extranjero que exhiban actos de corrupción o presuntos vínculos de funcionarios con el crimen organizado.
La reforma no protege la soberanía, ni la libertad ni la democracia; protege a Morena y a sus financieros, solo que todo se registra.
Pero para el Departamento de Justicia de Estados Unidos el tema es muy claro y no aceptara que se desvíe la atención. El verdadero tema es: la infiltración del crimen organizado en procesos electorales, campañas, gobiernos y territorios completos.
El objetivo claro y contundente es frenar el paso al financiamiento del narcotráfico, bajar a todos los políticos ‘mañosos’ y coludidos con el crimen.
Generar, incluso, la pérdida de registro para partidos infiltrados por estructuras criminales.
Establecer mecanismos efectivos para combatir la captura territorial por parte de la delincuencia organizada y dejar atrás el terror de la población que vota con y por miedo.
Fácil, muy fácil; el fuero, las iniciativas de ley y simulada legalidad política en México, son temas de México, pero no de Estados Unidos.
Cuando Donald Trump se decida a actuar e intervenir: el fuero mexicano, legalidad mexicana, política nacionalista mexicana, cerrar filas a la mexicana y proteger a una fauna de narcotraficantes…, es solo demagogias y buenas intenciones.
De eso Trump no se preocupa. Morena debe autoexaminarse y curarse, de lo contrario desaparecerá y pasará a la historia como el partido de los narcopolítico.


