- UNAM sepultada por corrupción
Urbano Barrera
La crisis que atraviesa la Universidad Nacional Autónoma de México por su fallido examen en línea no es otra cosa más que corrupción.
Es el signo distintivo de este régimen (4T) y en donde el proyecto fue diseñado, armado e implementado por los compadres del CEU de la doctora Sheinbaum Pardo.
La “brillante idea” ya estaba lista antes de la pandemia SARS Cov-2, mejor conocida como Covid19, pero la situación sanitaria la aplazó.
Pasada la crisis sanitara se evaluó su implementación y en el proyecto estuvo muy metido Imanol Ordorika académico y ‘amiguis’ de la doctora Sheinbaum Pardo.
Como no recordar a la pandilla formada oficialmente el 31 de octubre de 1986, que grillaba desde la rectoría de Octavio Rivero Serrano.
El ‘Plan o Reforma Carpizo’ los lanzó a la fama y pronto se conocieron los nombres de Imanol Ordorika, entonces estudiante de Física en la Facultad de Ciencias. Su virtud ser uno de los mejores oradores y líderes políticos del movimiento.
Otro “camarada” fue Carlos Imaz Gispert, representante de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, figura clave en la conformación y dirección de las huelgas y negociaciones. Posterior novio y esposo de la hoy presidenta Claudia Sheinbaum. (Divorciados luego de escándalos de corrupción).
Junto con ellos estaban, Antonio Santos Romero de la Facultad de Filosofía y Letras, vinculado fuertemente a organizaciones políticas de izquierda.
Guadalupe Carrasco “La Pita” estudiante de matemáticas en la Facultad de Ciencias, identificada con las corrientes más radicales del Consejo y, obvio, Claudia Sheinbaum representante de la Facultad de Ciencias en el CEU.
Desde estos años, los principales compadres del CEU/86 no han sacado las manos de la UNAM y han vivido al extremo de ella.
En el caso de Ordorika su más reciente maniobra fue pretender a rectoría en la contienda donde triunfó el economista Leonardo Lomeli Vanegas.
Pero para no desviar el tema, es básico y urgente, que en la investigación sobre si hubo trampas en el examen en línea para ingresar a las licenciaturas de la UNAM se busque las responsabilidades de origen y las generadas.
Esto es, tan tramposos son los jóvenes que aprovechando las bondades de la tecnología lograron calificaciones perfectas, como tramposos los funcionarios federales que otorgaron una licitación directa a la empresa Territorium Life.
Esta empresa se llevó a la bolsa 101,757.000 pesos por vigilar la aplicación de 158 mil 413 exámenes. La módica cantidad de 41 millones 868 mil 156 pesos tan solo por los de licenciatura.
La firma está a punto de ser sancionada con una multa de 4,180,000 pesos, equivalente al 10 por ciento del monto pagado por ese servicio, si se comprueba que no cumplió conforme a los cánones.
El anexo técnico del contrato, firmado el 23 de marzo, establecía al menos 20 mecanismos de seguridad que la empresa debía garantizar: reconocimiento facial y de voz, validación continua de identidad, supervisión en tiempo real con IA, bloqueo de aplicaciones externas, desactivación de funciones de copiado y pegado, e impedimento para proyectar la pantalla en dispositivos externos, entre otros.
Territorium Life también debía resguardar los reactivos para impedir que las preguntas fueran conocidas antes o durante la evaluación. La posible filtración de preguntas forma parte de los señalamientos que podrían derivar en una sanción por incumplimiento contractual.
Si la Comisión Técnica convocada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas comprueba que la empresa incumplió alguno de los 16 puntos contractuales relacionados con licenciatura, Territorium Life debe dar la cara, lo mismo que las personas involucradas en la asignación directa.
Los jóvenes infractores y que aprovecharon los “retrasos” de los viejos cibernéticos se divierten y ya planean como evadir nuevos controles.
De que el ingenio maligno lució no hay duda, quedan para el recuerdo las cámaras 360 grados, los audífonos negros, el Chat GPT, la suplantación de personas y muchas maniobras más.
Lo que si hay que resaltar es que las prácticas del acordeón electoral, la selección de jueces y magistrados y ahora el fraude cibernético en la UNAM patentizan que las mañas están al máximo nivel.
Así, no deben sorprende nuevas técnicas y mañas en los procesos electorales del futuro cercano. Total, todo quedará en multas, chivos expiatorios y castigos que hacen a México ejemplo de la corrupción en el mundo.
Hoy tenemos en la UNAM funcionarios que ocultarán la cara por autoriza empresas, aplicaciones de exámenes en línea sin control, intentos por desarmar a la máxima casa de estudios y futuros médicos que ingresaron con puntaje perfecto.
Ojalá al graduarse tengan capacidad siquiera de curar un pulque, porque si fallan, tienen asegurado un cargo de ministro de la Corte, una secretaría de estado, una dirigencia de partido, un escaño como senador, la curul de diputado, una fiscalía o hasta una plazas de narcotraficante ahora que la “narcopolítica” es binomio.


