- En la presentación de su libro advierte que la disputa de miles de cargos municipales abre la puerta a que miembros estructurales de organizaciones criminales se conviertan en alcaldes y regidores
- Considera que la relación con EU es indispensable para la seguridad regional
La elección de 2027 será la más grande en la historia del país y representa el momento más crítico para la democracia mexicana por la probabilidad de que miembros estructurales de organizaciones criminales se incorporen como candidatos y se conviertan en gobiernos locales, advirtió Eduardo Vázquez Rossain, especialista en seguridad nacional, exfuncionario público federal, diplomático y catedrático de la Universidad de las Américas de Puebla.
En la presentación de su libro “Seguridad Nacional: enfoques para enfrentar riesgos”, cuestionado sobre los riesgos de seguridad nacional frente a la presencia de poderes de facto como el crimen organizado en los procesos electorales, a unos días de que inicie formalmente el proceso electoral y sobre la relación México-Estados Unidos, tras la designación de cárteles como organizaciones terroristas, el especialista dio una respuesta en términos técnicos.
Aclaró que el libro es de su autoría y no utiliza información de las instituciones con las que ha colaborado, y subrayó: “si bien el crimen está en el nivel macro -con reclutamiento de marinos, militares y policías-, es en el nivel municipal donde operan los grupos locales”.
Vázquez Rossain agregó que «en el 2027 es la primera ocasión que este país puede someterse a la probabilidad de que miembros estructurales de organizaciones criminales se incorporen dentro de los partidos políticos como candidatos y se hagan gobiernos», dijo.
El mayor riesgo, detalló, está en regidores, alcaldes y diputados locales. Un cabildo infiltrado, recordó, es quien por el artículo 115 constitucional nombra al secretario de seguridad municipal.
«Un delincuente convertido en regidor o en diputado local, que va a formar parte de la Comisión de Seguridad Pública de ese Estado, siendo miembro de una organización criminal, es lo peor que a este país le puede suceder», advirtió.
Sobre cómo evitarlo, cuestionó la viabilidad del filtrado de candidatos: «Habrá que ver cómo violan la ley para hacerlo, porque si no hay una orden judicial, habrá que ver quién tiene capacidad de filtrar miles y miles de precandidatos, porque por cada posición serán cuatro o cinco candidatos de diferentes partidos políticos quienes las disputen”.
Recordó que la elección de 2024 fue la más violenta del mundo a nivel presidencial, según organismos internacionales, y que en 2021 existen procesos en curso y documentación que sugieren infiltración del crimen en gubernaturas.
«Con las variables que hoy tenemos, yo no encuentro hasta este momento por qué tenga que ser diferente la elección del 27. Va a tener la variable criminal como un jugador, pero que ya no va a ser por asociación o por proximidad, sino que cualquier partido político mexicano, en lo local, corre el riesgo de tener candidatos estructuralmente vinculados, o sea, criminales que no traen investigación abierta, pueden ser jovencitos de 23 o 24 años, que todavía no están en ninguna investigación, pero que se pueden convertir en actores políticos y de gobierno», advirtió.
Y concluyó: «En el 2027 es responsabilidad de los y las mexicanas, todos votar en un proceso electoral muy complejo».
Sobre la relación bilateral, Vázquez Rossain fue contundente: «Estamos en Norteamérica. No nos equivoquemos. México no se puede concebir un país seguro sin su relación con Estados Unidos. Me refiero a una relación diplomática, política y operativa».
Señaló que marinos, militares, guardias nacionales, agentes de inteligencia, policías locales y abogados tienen que entrenarse en Estados Unidos, Canadá y el resto del mundo, y viceversa, cuidando la información sensible.
«Además de que es indispensable para la seguridad de México, también lo es para la seguridad de la región, para la seguridad de Estados Unidos y de Canadá. Estos dos países no pueden combatir al terrorismo internacional si no hablan con México, porque México es un cruce fundamental desde Centroamérica», dijo.
Agregó que, por el carácter transnacional del crimen organizado, el terrorismo y los riesgos cibernéticos, México debe estar sentado en las alianzas duras de inteligencia, no solo Interpol y Europol, con despliegue internacional de agentes mexicanos.
El libro “Seguridad Nacional: enfoques para enfrentar riesgos” hace un análisis de las principales amenazas para la seguridad nacional
En el evento participaron también como comentaristas Ana María Salazar, periodista, abogada y especialista en seguridad nacional, política internacional y de relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos, así como José Luis Calderón Arosqueta, académico mexicano del CIDE y experto en inteligencia y seguridad nacional.
El tema central del libro «Seguridad Nacional», es visibilizar los fenómenos que ponen en riesgo al Estado mexicano para evitar que se repitan y saber qué hacer cuando ya están ocurriendo.
Dedicado a la comunidad de inteligencia para la seguridad nacional —»mujeres y hombres que desde la soledad del anonimato y la oscuridad de la secrecía hacen que México y Norteamérica sea un mejor lugar para vivir».
El libro es de su autoría y no utiliza información de las instituciones con las que ha colaborado.
Los ejes que plantea el libro, según su autor:
- El cambio de paradigma de 2018. Analiza la transición democrática y la desaparición del CISEN.
- De la guerrilla al huachicol y la oclocracia criminal.
- La Agenda Nacional de Riesgos..
- Infraestructura crítica. Dedica un apartado a los cables submarinos, por donde se transporta el 97% de las telecomunicaciones digitales del país.
- Reclutamiento, doctrina y control de confianza.
En los capítulos 6 y 7 analiza cuál debe ser el perfil de un agente de inteligencia mexicano, su doctrina, su formación y los procesos de control de confianza para evitar infiltración criminal y corrupción. Habla también de espionaje.
- Del terrorismo al fenómeno criminal-terrorista y el conflicto armado interno.
En el capítulo 9 propone aceptar que en ciertas regiones del país existe un conflicto armado interno bajo criterios de Naciones Unidas.
- Mercenarios, pandemias y armas de destrucción masiva.
En los capítulos 12, 14 y 19 aborda qué pasó con los 35 mil policías federales desechados y militares desertores que hoy son reclutados como mercenarios.
También trata la seguridad subacuática, satelital y la seguridad en la aviación civil.
El libro cierra con un diccionario de inteligencia para la seguridad nacional y un llamado a hacer doctrina: desde cómo se recluta a un agente hasta cómo se redactan los productos de inteligencia del Estado.


