El Museo Tamayo amplía el periodo de exhibición de las exposiciones de Rufino Tamayo y Fátima Rodrigo

Cultura
  • La exposición Tamayo Horizontes amplió su periodo de exhibición y entra en su último fin de semana; podrá visitarse hasta el 27 de septiembre
  • La instalación Con todo y mi tristeza permanecerá en el patio central del recinto hasta el 4 de octubre

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Tamayo, ampliaron el periodo de exhibición de Tamayo Horizontes, de Rufino Tamayo, que podrá visitarse hasta el 27 de septiembre, y de la instalación Con todo y mi tristeza, de la artista peruana Fátima Rodrigo, que permanecerá hasta el 4 de octubre.

“Las exposiciones necesitan tiempo para encontrarse con sus públicos. Por eso ampliamos la exhibición de Tamayo Horizontes y Con todo y mi tristeza: una decisión que permite a más personas conocer tanto la obra de una figura fundamental del arte mexicano como una propuesta contemporánea latinoamericana. Mantener abiertas estas posibilidades de encuentro es parte de la función pública de nuestros museos”, destacó la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza.

Integrada por una selección de obras de la colección permanente del Museo Tamayo y de colecciones particulares, bajo la curaduría de Juan Carlos Pereda, Tamayo Horizontes presenta distintas facetas de la producción del pintor oaxaqueño durante su madurez y permite apreciar la manera en que renovó géneros clásicos de la historia del arte, como el retrato, el desnudo femenino, el paisaje, la naturaleza muerta y los personajes de ficción, además de incorporar referencias a lo prehispánico y lo popular.

Realizada en homenaje a Rufino Tamayo con motivo del 45 aniversario de la creación del museo, la muestra reúne obras que dan cuenta de los distintos horizontes estéticos que el artista exploró durante su trayectoria.

Entre las piezas destacadas se encuentran El rockanrolero (1989), basada en la figura de Michael Jackson; Bañista quitándose los lentes (1989); Sandías (1968), representativa de la exploración del color y la textura en la pintura mexicana, y Hombre en rojo (1970), pieza monumental de corte mecánico que da cuenta del interés de Tamayo por la robótica y la exploración espacial de su tiempo.

Por otra parte, la instalación Con todo y mi tristeza, de Fátima Rodrigo, parte del modelo formal de las escenografías de programas musicales y concursos televisivos vinculados con la industria del entretenimiento latinoamericano.

Bajo la curaduría de Ixel Rion, la propuesta surge de una extensa investigación de la artista en archivos públicos y privados, a partir de la cual construye un escenario integrado por distintos elementos readaptados de sets televisivos.

La instalación forma parte del programa de intervenciones de sitio específico en el patio central del Museo Tamayo, de acceso gratuito, que promueve la participación del público. La propuesta invita a las y los visitantes a activar la obra mediante cambios de perspectiva y estímulos sonoros.

A partir de esta propuesta, la artista explora la representación del modernismo y las estructuras de poder en el contexto latinoamericano presentes en los musicales, así como la manera en que la industria del entretenimiento de la región absorbió, transformó y resignificó lenguajes provenientes de las vanguardias artísticas europeas del siglo XX.

“Me interesa pensar en estos escenarios como representaciones de promesas de modernidad y aspiraciones de movilidad social que en muchos casos nunca llegaron a materializarse plenamente en la región”, señala la artista.

El Museo Tamayo se localiza en avenida Paseo de la Reforma No. 51, Polanco, Bosque de Chapultepec, 1.ª Sección, alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México. El horario de servicio es de 10 a 18 horas.