- La muestra reúne 35 obras que documentan los rituales funerarios dedicados a los llamados “angelitos”
- Con entrada libre, podrá visitarse del 30 de octubre al 7 de marzo de 2027
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Nacional de Arte (MUNAL), presentan en el Museo de Arte de Querétaro la exposición Angelitos. La vida y la muerte niña en México, que reúne 35 obras en torno a los rituales funerarios dedicados a los llamados “angelitos”.
“México tiene una historia artística plural, y sus colecciones públicas deben estar al alcance de todo el país. Por primera vez, el MUNAL presenta en Querétaro 35 obras sobre la ‘muerte niña’, una tradición arraigada en el Bajío. Esta itinerancia reconoce el aporte de la región al arte nacional y amplía el acceso público a los acervos”, señaló la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza.
De las 35 piezas que integran la muestra, 22 pertenecen al acervo del MUNAL. Las restantes proceden de la Fototeca Romualdo García y de dos colecciones particulares. En conjunto, dan cuenta de la relevancia histórica y simbólica del Bajío mexicano en torno a esta tradición artística y ritual.
Se trata de la primera exposición itinerante del MUNAL dedicada específicamente al rito funerario de la “muerte niña” y sus dimensiones estéticas, sociales y espirituales. Con una propuesta curatorial de Ramón Avendaño, la muestra explora esta tradición, situada entre la fe, la memoria y las representaciones de la infancia, a través de la pintura y la fotografía de los llamados “angelitos”: niños fallecidos considerados, dentro de la religión cristiana, seres puros destinados a ingresar directamente al paraíso.
Durante el siglo XIX y las primeras décadas del XX, especialmente en regiones del Bajío y Occidente, como Guanajuato y Jalisco, estas creencias dieron lugar a rituales funerarios profundamente arraigados, en los que la muerte infantil se concebía como un tránsito espiritual. El recorrido aborda aspectos centrales de esta práctica cultural, que atribuía a los infantes cualidades celestiales.
La muestra pone en diálogo la pintura académica y popular con la fotografía decimonónica, y revela distintas maneras de concebir la infancia, la muerte y la trascendencia.
Pinturas sobre lámina y lienzo, junto con fotografías, muestran a los infantes ataviados con símbolos de pureza —túnicas blancas, coronas de flores, palmas o alas— en escenas que oscilan entre el dolor y la esperanza. Estas imágenes preservaban la memoria de los niños y constituían un testimonio tangible para sus familias.
Entre los artistas representados se encuentran Manuel Ocaranza, José María Estrada y Hermenegildo Bustos. La exposición también incluye fotografías de Romualdo García, Juan de Dios Machain y autores anónimos, cuyas imágenes constituyen un valioso registro de estas prácticas en la región.
Al presentar estas piezas fuera de su sede, el Museo Nacional de Arte reafirma su vocación de ampliar el alcance de sus colecciones y propiciar el encuentro con públicos diversos en el país, al tiempo que reconoce la riqueza del arte regional como parte fundamental del patrimonio artístico nacional.
La presentación en el Museo de Arte de Querétaro permite contextualizar las obras en una región donde estas prácticas tuvieron una presencia significativa y acercar al público a una tradición que vinculó las creencias religiosas con las representaciones de la infancia y la muerte.
Angelitos. La vida y la muerte niña en México podrá visitarse de martes a domingo, de 10 a 18 horas, en el Museo de Arte de Querétaro, ubicado en Ignacio Allende 14 Sur, en el Centro Histórico de Querétaro. La entrada es libre.



