El COPRED hace un llamado a reforzar las acciones de sensibilización y difusión para respetar y garantizar los derechos de las personas no binarias

Metrópoli

Desde el 2012, el Día Internacional de la Visibilidad No Binaria busca reconocer la lucha por los derechos de las personas no binarias y sensibilizar a las sociedades del mundo. Cada 14 de julio se recuerda la exigencia constante hacia los Estados para crear acciones sustantivas que fomenten el respeto de los derechos humanos de las personas no binarias. Por otro lado, busca ser un catalizador de reflexión colectiva para cuestionar como el sistema sexo-género impide a las personas vivir plenamente su género e identidad.

Sin embargo, en los últimos años hemos visto retrocesos en la conversación pública debido a las coyunturas geopolíticas, discursos y movimientos con agendas regresivas en materia de derechos humanos que se difunden de manera pública y masiva en redes sociales. Repercutiendo de manera significativa en el incremento de los discursos de odio y la violencia mediática para descalificar e invalidar las vivencias no binarias y diversas del género, acentuando la invisibilización y el ataque a esta población.

En este contexto, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) hace un llamado a reforzar las acciones de concientización, sensibilización y difusión para garantizar los derechos de las personas no binarias que viven y transitan en los espacios privados y públicos de la capital.

De acuerdo con Human Right Careers, el término “no binario” es un concepto paraguas que se utiliza para nombrar todas aquellas identidades de género que no se ajustan al binarismo social de hombre-mujer. Las personas No Binarias (NB) pueden identificarse con ciertos géneros más que con otros, con todos a la vez o con ninguno. Dentro de la población se usan pronombres neutros, se tienen orientaciones sexuales y expresiones de género diversas.

Garantizar los derechos de las poblaciones NB implica reconocer que la identidad es una característica inherente a la personalidad y está protegida por el derecho internacional. Por tanto, tienen derecho a autopercibirse de manera igualitaria, libre y personal de la misma forma que una persona cisgénero que se identifica con el género asignado al nacer. Las identidades no normativas no son una patología; deben reconocerse como formas legítimas de expresión de la identidad.

A diferencia de las poblaciones cisgénero y heterosexual, las personas no binarias siguen enfrentando prácticas discriminatorias, violencia, malgenerización en diversos espacios, falta de reconocimiento jurídico en las instituciones y localidades del Estado mexicano, rechazo social, comentarios ofensivos, burlas del uso de sus pronombres y del lenguaje incluyente y lamentablemente aún son sometidas a terapias de conversión (ECOSIG) que buscan corregir y limitar su identidad sexo-genérica.

El año pasado en la Ciudad de México el Congreso de la Ciudad de México (2025) aprobó un dictamen para reformar la Ley para el Reconocimiento y la Atención de las Personas LGBTTTI+, a fin de incluir y reconocer explícitamente a las personas de género no binario. La norma ya protege y reconoce a la población no binaria, sin embargo, es urgente que se diseñen acciones concretas y efectivas que desmonten el binarismo en las instituciones públicas y privadas tales como la familia, la escuela, el trabajo, los medios de comunicación, la atención a la salud, entre otros.

Adicional a esto, se deben implementar políticas públicas para el acceso al empleo, vivienda, atención a la salud mental con perspectiva de diversidad sexual y de género, establecer procesos de capacitación obligatoria para las instituciones encargadas de garantizar el reconocimiento legal y los derechos de las poblaciones NB, tanto en el ámbito gubernamental como en el educativo. Respecto al sector privado que ya impulsa estrategias de diversidad e inclusión a continuar trabajando en pro de la visibilidad no binaria y, ante las coyunturas nacionales e internacionales que buscan retrocesos de los derechos humanos no dar un paso atrás.

El COPRED reitera su compromiso institucional para visibilizar, proteger y garantizar los derechos de las personas no binarias. Así mismo exhorta a las instituciones públicas y al sector empresarial para vincularse con colectivos e instituciones con el fin de crear acciones sustantivas que promuevan el respeto e inclusión de las identidades no binarias que viven y transitan en la ciudad.