- La cuarta y última sesión del Club de Lectura de la muestra AztLÁn, túnel del tiempo abordará la transtemporalidad y la ciencia ficción indígena en el arte chicano
- La lectura de un ensayo de Jesse Lerner permitirá explorar cómo las referencias del pasado pueden abrir nuevas formas de imaginar el futuro
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo del Palacio de Bellas Artes, realizarán la cuarta y última sesión del Club de Lectura de la exposición AztLÁn, túnel del tiempo, dedicada a la ciencia ficción indígena y las transtemporalidades en el arte chicano, el jueves 20 de agosto, a las 16 horas, en la Sala Paul Westheim del recinto.
La sesión será impartida por el curador Joshua Dalí Sánchez González y se centrará en la lectura del ensayo Lowriding con los dioses o transtemporalidad: el pasado ya no es lo que era, del cineasta, escritor y curador estadounidense Jesse Lerner.
“Mañana es ayer”, plantea Lerner en su texto. Con esta idea propone mirar el tiempo de otra manera: no como una línea que avanza del pasado al presente y después al futuro, sino como un espacio donde distintos momentos pueden encontrarse. A esta forma de entender el tiempo la llama transtemporalidad.
En el arte chicano, esta perspectiva permite poner en diálogo imágenes y referencias de distintas épocas. Las culturas mesoamericanas, la vida de las comunidades chicanas, los automóviles lowrider, la cultura popular y la ciencia ficción pueden aparecer juntas en una misma obra para hablar de memoria, identidad y futuros posibles.
Lerner analiza, entre otras, las obras Amor Alien (2004), de Laura Molina, y Mexica Falcon after Dewey Tafoya (2024), de Rafa Esparza. En la primera, Molina recupera imágenes de Jesús de la Helguera y las lleva hacia una imaginación interplanetaria; en la segunda, Esparza combina la Piedra del Sol mexica con el Halcón Milenario de Star Wars en una representación de una nave espacial con apariencia de adobe. Ambas obras muestran cómo referencias de distintas épocas pueden encontrarse en una misma imagen y abrir nuevas maneras de imaginar el futuro.
Este cruce entre memoria, cultura popular y futuros imaginados permite acercarse a la ciencia ficción indígena, que pone en relación conocimientos, historias y perspectivas indígenas con nuevas tecnologías y otras formas de pensar el porvenir. En el ensayo, Lerner relaciona estas ideas con la astronomía mesoamericana, la cultura de los automóviles personalizados y las narrativas de viajes espaciales presentes en la cultura popular.
Así, la transtemporalidad no se refiere solamente a viajar hacia el pasado o anticipar el futuro. En estas obras, distintos tiempos pueden convivir en el presente: un calendario mesoamericano puede encontrarse con una nave espacial; una imagen popular del México del siglo XX puede convertirse en parte de una historia interplanetaria; y un automóvil puede relacionarse con antiguas cosmologías. El tiempo, como plantea Lerner, puede plegarse sobre sí mismo.
Con esta sesión concluye el Club de Lectura de AztLÁn, túnel del tiempo, que ha acompañado la exposición mediante la lectura y la conversación en torno a las obras y los temas que la integran. La entrada será libre, con cupo para 30 personas.


