- La diputada priista presentó un exhorto ante la Comisión Permanente para reforzar el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal y fortalecer la negociación con el USDA-APHIS de EU.
- El objetivo, explicó, es establecer corredores comerciales seguros que acrediten qué zonas del territorio nacional se encuentran libres o controladas de la plaga.
La diputada federal Verónica Martínez García presentó ante la Comisión Permanente un Punto de Acuerdo para exhortar a la titular del Ejecutivo Federal para que, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), se intensifiquen y amplíen de manera inmediata las acciones operativas, presupuestales y técnicas del Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal (DINESA) frente a la plaga del gusano barrenador del ganado.
La legisladora priista expresó su profunda preocupación por el avance de esta plaga y por las afectaciones económicas que ya enfrentan miles de productores pecuarios en distintas regiones del país, particularmente tras el cierre de la frontera estadounidense a las importaciones de ganado mexicano.
“La propagación del gusano barrenador representa una amenaza sanitaria, económica y social para la ganadería nacional. No podemos permitir que la falta de acciones contundentes siga poniendo en riesgo el patrimonio de las familias productoras y la competitividad del sector”, afirmó.
La congresista del PRI recordó que la ganadería es una actividad estratégica para México. En 2023, el valor de la producción pecuaria superó los 626 mil millones de pesos, aportando cerca del 39.7 por ciento del PIB del sector primario, y el país cuenta con más de 36 millones de cabezas de ganado, además de ocupar el sexto lugar mundial en producción de carne bovina.
Explicó que el gusano barrenador, causado por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, puede provocar lesiones severas y la muerte del animal si no se atiende oportunamente. Aunque México erradicó esta plaga en 1991, el brote reingresó por la frontera sur a finales de 2024 y se ha dispersado hacia diversas entidades del país.
En su propuesta, la legisladora coahuilense también solicitó a la titular del Ejecutivo Federal que, por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y de la SADER, se fortalezcan los canales de negociación diplomática y técnica con el Gobierno de los Estados Unidos, específicamente con el Departamento de Agricultura (USDA-APHIS), para consolidar protocolos binacionales de regionalización sanitaria y certificación de origen.
El objetivo, explicó, es establecer corredores comerciales seguros que acrediten qué zonas del territorio nacional se encuentran libres o controladas de la plaga, permitiendo así la reapertura total y expedita de las fronteras terrestres para el desarrollo competitivo de la ganadería mexicana.
Advirtió que el cierre fronterizo genera sobreoferta de ganado en el mercado interno, caída de precios y pérdidas económicas considerables para los productores, especialmente en los estados exportadores del norte del país.
Asimismo, propuso fortalecer medidas como: la liberación estratégica de moscas estériles; el reforzamiento de la vigilancia en los Puntos de Verificación e Inspección Federales; el blindaje de la frontera sur contra el ingreso ilegal de ganado; así como apoyos para tratamientos sanitarios que reduzcan el impacto financiero en pequeños y medianos productores.
La diputada Verónica Martínez reconoció las acciones implementadas en Coahuila mediante la estrategia “Guardia Arriba Contra el Gusano Barrenador”, desarrollada en coordinación con SENASICA y el USDA, pero subrayó que se requiere una respuesta federal mucho más amplia y coordinada.
“La sanidad animal es un asunto de seguridad alimentaria y de salud pública. Es urgente que las autoridades federales actúen con toda su capacidad técnica, presupuestal y diplomática para contener esta emergencia y proteger a la ganadería mexicana”, concluyó.


