- Advirtió sobre la severa brecha de desigualdad, la falta de incentivos y el preocupante envejecimiento del sector agrícola en México.
- Propuso un fondo especial destinado a financiamiento, maquinaria, capacitación y proyectos productivos para mujeres y jóvenes rurales.
La diputada federal Leticia Barrera Maldonado, acompañada por dirigentes de Acción Femenil de las ligas de comunidades agrarias de las 32 entidades federativas, comisariadas y ejidatarias, exigió presupuesto digno y la restitución de programas de apoyo específicos para mujeres rurales.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Rural, la diputada del GPPRI y también dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), presentó la propuesta formal de reasignar 5 mil millones de pesos dentro del Presupuesto de Egresos 2027 para la creación de un Programa Especial para Mujeres Rurales.
Este fondo, dijo en conferencia de prensa, contará con reglas claras, resultados medibles y destinará apoyos directos a proyectos productivos, maquinaria, financiamiento, capacitación y acompañamiento para el emprendimiento de las jóvenes del sector.
La legisladora priista expuso cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que reflejan las condiciones desfavorables que enfrentan las mujeres rurales en el país. “Aunque el 49 por ciento de las unidades productivas en México son encabezadas por mujeres y a nivel mundial contribuyen con el 51 por ciento de la producción de alimentos, carecen de garantías y estímulos económicos”, señaló.
Informó que cerca de 2 millones de mujeres que encabezan unidades familiares trabajan la tierra, cosechan y sostienen la economía familiar sin recibir ningún salario. Además, aseguró que, de cada 100 personas ocupadas en el sector agropecuario, solo 14 son mujeres, y ganan un 10 por ciento menos de jornal. Asimismo, únicamente el 26 por ciento posee un certificado parcelario y solo el 10 por ciento de los comisariados ejidales son encabezados por mujeres.
Barrera Maldonado comentó que el 74.5 por ciento de las mujeres rurales habla alguna lengua indígena y vive en condiciones de pobreza, violencia y marginación.
Por otro lado, alertó sobre el envejecimiento demográfico de las zonas agrícolas: el 80 por ciento de los habitantes del campo supera los 46 años, mientras que la juventud (entre 19 y 30 años) representa apenas el 2.8 por ciento, viéndose obligada a migrar por falta de oportunidades.
Aunado a ello, denunció la paralización productiva y la pérdida de la soberanía alimentaria del país. En 2013, con un presupuesto federal de 5 billones de pesos, el campo recibía 75 mil millones. Hoy, pese a que el gasto federal se duplicó a más de 10 billones, el presupuesto del sector agrícola continúa estancado en los niveles de hace 13 años.
Sostuvo que actualmente se contabilizan 4 millones de hectáreas productivas abandonadas ante la falta de crédito, seguros catastróficos, mecanización y asistencia técnica frente a los efectos del cambio climático y eventos meteorológicos.
Leticia Barrera expuso que, por tercer año consecutivo, México lidera los primeros lugares en importación de alimentos y granos (como el maíz blanco), importando lo que antes se producía localmente.
“A las mujeres rurales no les basta solo el reconocimiento; necesitan oportunidades, ingresos, derechos y mejores condiciones para salir adelante junto a sus familias. No podemos condenar a los jóvenes ni a las mujeres a elegir entre abandonar sus comunidades o quedarse sin progreso. Tienen derecho a encontrar un futuro en la tierra donde nacieron”, agregó.



