El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) expresa su preocupación y rechazo ante la determinación preliminar afirmativa anunciada por el Departamento de Comercio de Estados Unidos en la investigación antidumping sobre las importaciones de fresa fresca de invierno procedentes de México. Particularmente, el CNA advierte por el precedente que este procedimiento podría generar para el comercio agroalimentario entre ambos países, al incorporar criterios de estacionalidad y regionalidad que afectan la competitividad, la complementariedad y la integración productiva que caracteriza la relación comercial entre ambos países.
En el CNA manifestamos especial preocupación por la aplicación de estos criterios por parte de las autoridades estadounidenses, pese a que resultan contrarios a las disposiciones del T-MEC, al Acuerdo Antidumping de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y a la propia legislación estadounidense en la materia.
Las implicaciones trascienden el caso específico de la fresa. La aplicación de criterios de estacionalidad y regionalidad podría sentar un precedente para otros productos agroalimentarios perecederos y estacionales, generando incertidumbre para productores, exportadores e inversionistas de ambos países y debilitando la certidumbre jurídica y comercial que requiere una de las relaciones agroalimentarias más integradas del mundo.
Durante más de tres décadas, México y Estados Unidos han construido una relación agroalimentaria basada en la complementariedad y la especialización productiva. Mientras Estados Unidos cuenta con importantes ventajas competitivas en granos, oleaginosas y diversos productos agrícolas, México ha desarrollado fortalezas relevantes en la producción de frutas y hortalizas.
Esta especialización y complementariedad han permitido construir una de las regiones agroalimentarias más competitivas e integradas del mundo, fortaleciendo la capacidad conjunta para producir y abastecer alimentos, así como consolidar a América del Norte como la región más segura alimentariamente del planeta.
El crecimiento y posicionamiento de los productos agroalimentarios mexicanos y estadounidenses en ambos mercados responden a factores como la productividad, la calidad, la inocuidad y las condiciones agroclimáticas, así como al esfuerzo, la inversión y la especialización desarrollados durante décadas por los productores de ambos lados de la frontera.
No solo están en juego inversiones cuantiosas en ambos lados de la frontera, sino también millones de empleos vinculados a las cadenas de suministro agroalimentarias de México y
Estados Unidos. A ello se suma el riesgo de generar disrupciones en el abasto, con posibles efectos sobre los precios de los alimentos, la inflación y el poder adquisitivo de los consumidores, en un momento particularmente sensible para las economías de ambos países.
Ante esta situación, el CNA hace un respetuoso llamado al Gobierno de México a mantener una postura firme frente a cualquier medida que pretenda incorporar criterios de estacionalidad y regionalidad en las investigaciones sobre prácticas desleales de comercio, y a continuar defendiendo los principios y compromisos establecidos en el T-MEC y en las reglas del comercio internacional.
Al mismo tiempo, el CNA considera indispensable fortalecer y modernizar los instrumentos de defensa comercial de México, por lo que hace un llamado a las autoridades nacionales a analizar y promover las adecuaciones necesarias al marco legal y reglamentario aplicable. El objetivo debe ser contar con mecanismos más ágiles y eficaces para investigar posibles prácticas desleales de comercio y, cuando exista evidencia suficiente, aplicar oportunamente las medidas correspondientes para proteger a los productores y a la planta productiva nacional.
México ha sido un socio confiable y ha cumplido sus compromisos en el marco de las reglas acordadas para el comercio agroalimentario con Estados Unidos. En el CNA reiteramos la importancia de mantener una relación basada en la certidumbre, la reciprocidad y el respeto a las reglas en beneficio de los productores, los consumidores y el desarrollo del sector agroalimentario de ambos países.


