Designaciones de magistrados ponen en riesgo independencia del Tribunal: senadora Cristina Ruiz

Política

• La senadora cuestiona que dos de los cinco candidatos propuestos no cumplen los requisitos legales para ocupar magistraturas.
• Señala que designar leales en lugar de perfiles capacitados constituye una forma de corrupción y mina la confianza ciudadana.

“No hay peor acto de corrupción que desempeñar un cargo para el cual no se está preparado”, afirmó la senadora Cristina Ruiz Sandoval del Partido Revolucionario Institucional durante la discusión sobre el dictamen para la ratificación de las personas designadas para cubrir las vacantes de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.

La legisladora destacó que el Tribunal fue creado para juzgar al gobierno, no para servirle, y que su independencia constituye una condición de legitimidad. Subrayó que el artículo 45 de la Ley Orgánica exige buena reputación, honorabilidad, excelencia profesional y al menos ocho años de experiencia en materia fiscal o administrativa para ser magistrado.

La mexiquense cuestionó específicamente a Eduardo Santillán Pérez, cuya trayectoria es política —jefe delegacional, diputado local y federal, representante electoral de Morena— y no jurídica, y a José Ramón Amieva Gálvez, cuya experiencia en tribunales resulta breve y subordinada, insuficiente para cumplir con la ley.

La priista advirtió que, aunque los otros candidatos acreditan formación jurídica, su vinculación con cargos de confianza en el gobierno federal genera dudas sobre la independencia con la que podrían ejercer funciones jurisdiccionales. “El Tribunal no puede convertirse en un refugio de exfuncionarios ni en un premio de consolación por lealtades políticas”, afirmó.

Ruiz Sandoval enfatizó que designar perfiles leales en lugar de capacitados constituye “una forma de corrupción” y que el Senado debe actuar como contrapeso del Ejecutivo. Concluyó: “El Tribunal debe ser árbitro, no cómplice. Debe impartir justicia, no obediencia. Debe servir al ciudadano, no al gobierno. No más subordinación disfrazada de independencia. No más lealtades disfrazadas de mérito. Defendamos la ley, defendamos la justicia y defendamos al Estado mexicano de su propia captura”.