Debaten en torno al arte popular, en la UAM

Cultura
  • Especialistas analizan la carga simbólica y los efectos sociales de su denominación en México
  • Posee una estética determinada capaz de generar estilos y corrientes, que contribuyen a su reconocimiento

El concepto de arte popular resulta central para comprender las discusiones en torno a la noción del arte en general, coincidieron Walther Boelsterly Urrutia, director general del Museo de Arte Popular (MAP) y Maai Ortiz Sánchez, consultor de proyectos culturales y artísticos, durante un conversatorio convocado por la Coordinación General de Difusión de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Boelsterly Urrutia sostuvo que entre quienes estudian el arte popular, existe una resistencia al uso de los términos artesano y artesanía, sobre todo en una sociedad como la mexicana, donde dichas palabras cargan un significado despectivo que no hace justicia a este gremio a lo largo de la historia del país.

Señaló que “es triste que, en México con una riqueza cultural amplia, hayamos esperado hasta 2006 para la apertura del MAP, que no se concibe como un recinto de artesanía ni es el Museo de Culturas Populares de Coyoacán, que tiene un objetivo sociológico, ya que se orienta al estudio de las culturas populares desde una perspectiva artística”.

Indicó que el territorio nacional cuenta con una de las mayores manifestaciones de este tipo de arte, pero, persiste un abandono institucional hacia estas expresiones. “Es un olvido acompañado de desprecio hacia las culturas que de alguna forma han conservados los oficios, las tradiciones y las costumbres”.

Expuso, por otra parte, que hay una simbiosis entre geografía, biodiversidad y arte popular, o producto cultural; “tenemos una configuración territorial que nos llegó de manera gratuita” y nos permite no solo tener esta riqueza, sino el diálogo con la naturaleza”.

El artista, en especial dentro de las comunidades y las etnias diseminadas en varias latitudes se surten de la materia prima que tienen a su alrededor y la fuente inspiracional que poseen es tanto el reino animal como vegetal con el cual conviven.

Consideró que tanto las sociedades como las propias comunidades están reconociendo que el arte popular tiene una estética determinada capaz de generar estilos y corrientes, lo que ha contribuido a su reconocimiento en distintos ámbitos culturales.

Por fortuna después de 20 años de creado el MAP, “podemos sentirnos orgullosos de que haya muchísimos artistas, galerías, museos que ya incorporan en su temática la geografía y la biodiversidad”.

En tanto, el doctor Maai Ortiz Sánchez, apuntó que el surgimiento de la idea de arte popular en México puede remontarse a la primera exposición que fue organizada en 1921 por Jorge Enciso, el Doctor Atl  y Roberto Montenegro. Tuvo una serie de repercusiones que “seguimos tratando de entender”, pues tenemos distintas categorías, que están, por ejemplo en el arte indígena, o el arte textil, que “nos llevan a pensar en la forma de nombrar ciertos objetos producidos en determinados contextos”.

“Me parece que el concepto debe ponerse en tensión y en disputa, no solo a nivel académico, también en lo social, porque persiste “cierto estigma hacia los objetos que estos creadores producen”, y esa situación tiene efectos en la manera en que se produce, se distribuye, circula y se consumen estas creaciones”. concluyó.